Control y secuestros: una ofensiva contra el contrabando
Luego de meses de reclamos por parte de las cámaras industriales, especialmente las pymes que sienten el golpe del contrabando, el gobierno argentino decidió ponerle el pecho a la situación. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) anunció que intensificó los controles en todo el país y ya hay resultados concretos: en los últimos meses, se secuestraron bebidas alcohólicas por un valor que supera los 67 millones de pesos.
¿Dónde actuaron?
Las acciones no solo se hicieron en los lugares más obvios, como puertos y aeropuertos, sino también en zonas secundarias y en puntos donde menos se piensa. Esto incluye comercios, domicilios de importadores y controles en tránsito que se hacen después de que los productos ya están en circulación.
Por ejemplo, en Santa Fe, en un comercio cerca de la Autopista Rosario-Córdoba, se encontraron y secuestraron 271 botellas de whisky, vodka y gin, valuadas en unos 19 millones de pesos, porque no tenían la documentación que avalara su legalidad.
En la costa atlántica, en Mar del Plata, la policía hizo un operativo en cinco supermercados y encontró 63 bultos con productos extranjeros, entre ellos varias botellas de licores y bebidas blancas, también por un valor cercano a los 19 millones de pesos.
En Paraná, en controles en comercios, se secuestraron 143 botellas de whisky de marcas estadounidenses, irlandesas y escocesas, valuadas en unos 4,4 millones de pesos.
Y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), en barrios como Palermo, Almagro y Balvanera, se llevaron adelante inspecciones que terminaron con el secuestro de 235 productos, entre cervezas alemanas, cócteles, whisky, ron, tequila y espumantes. Todo esto sin los papeles en regla.
¿Qué pasa con las multas y las leyes?
La ley argentina, en su artículo 987 del Código Aduanero, establece que quienes tengan productos ilícitos con fines comerciales pueden enfrentarse a multas que llegan hasta cinco veces el valor de la mercadería. En total, el gobierno estima que, si se aplicaran todas las multas correspondientes, podrían llegar a multar por unos 308 millones de pesos a quienes participen en estas actividades ilegales.
Y no solo en tiendas: también en encomiendas. En Córdoba, un escaneo detectó 1.300 latas de cerveza boliviana por casi 2 millones de pesos, y en un control en el Paso Fronterizo Posadas-Encarnación, se incautaron 21 packs de cervezas paraguayas e italianas, valuados en más de medio millón de pesos.
¿Y qué dicen los empresarios?
La Unión Industrial Argentina (UIA) no oculta su preocupación. A lo largo del año, advirtió que el contrabando destruye la producción local y que la falta de controles efectivos en las fronteras y aduanas permite que ingresen mercaderías sin declarar en gran volumen.
Según una encuesta del Centro de Estudios de la UIA, 6 de cada 10 empresas sienten que la competencia desleal impacta mucho o muchísimo en su negocio. La principal consecuencia es la reducción en ventas y rentabilidad, pero también sienten la presión de bajar precios para mantenerse en pie.
Muchos productos de origen extranjero se venden a precios artificialmente bajos, lo que hace que los negocios locales no puedan cubrir sus costos. Además, hay problemas con la falta de certificaciones obligatorias, la ausencia de trazabilidad y la venta informal sin factura, que en conjunto crean un panorama difícil para la industria nacional.
¿Por qué importa tanto esto?
El contrabando no solo afecta a las empresas, sino también a la economía de todo el país. Cuando entran productos sin pagar impuestos y sin controles, se desincentiva la producción local y se generan distorsiones en el mercado. La sensación general es que, si no se toman medidas más duras, la situación puede empeorar y seguir erosionando la competitividad de las industrias argentinas.
Lo que queda claro es que, aunque las operaciones de control y secuestro son un paso importante, el problema requiere una solución integral que incluya mayor control en las fronteras y políticas que fomenten la producción nacional.




