La historia y la pasión que llevan a Córdoba al centro del escenario musical 🎤

En Córdoba, la música del cuarteto no es solo un género popular: se convirtió en una verdadera pasión que atraviesa generaciones y fronteras. Desde un enorme caserón en el barrio Villa Belgrano, la productora musical Almenara Network, conocida como la «Casa del Cuarteto», trabaja a full para que esta música contagiosa llegue desde Ushuaia hasta La Quiaca, y más allá de las fronteras argentinas.

Este lugar no solo es un centro de ensayo y grabación, sino también un semillero de nuevos talentos y estrellas ya consagradas que llenan estadios en diferentes provincias. La misión está clara: que el cuarteto deje de ser solo la banda sonora de los barrios populares y pase a ser parte de la cultura nacional e internacional.

¿Por qué el cuarteto es tan especial? 💥

Todo empezó en 1943, cuando el Cuarteto Leo hizo su primera presentación en vivo en la radio LV3 de Córdoba. Desde entonces, cada 4 de junio se celebra el «Día del cuarteto» en honor a esa fecha emblemática. La leyenda dice que esa fue la chispa que encendió la pasión por este ritmo en toda la región.

Hoy, el género ya no es solo cosa de los barrios: figuras jóvenes y también de la alta sociedad disfrutan del ritmo, bailan clásicos de La Mona Jiménez o Rodrigo el Potro, y en muchos casos, los nuevos sonidos y estilos se mezclan con la tradición.

Los desafíos y la nueva cara del cuarteto 🎧

Uno de los referentes, Ulises Bueno, hermano del recordado Potro Rodrigo, reconoce que conquistar Córdoba no fue fácil. Cuenta que le llevó más de diez años lograr que el público local aceptara su música, que suele ser muy tradicional y escéptico con los cambios. «El cordobés es un mundo aparte, va al frente, no se come cualquiera, y le cuesta digerir cosas nuevas», explica.

Por eso, Ulises dedica mucho tiempo a aconsejar a los jóvenes talentos, con el objetivo de que puedan crecer sin sufrir los errores que él mismo cometió. «Yo trato de que no vivan sus carreras de manera sufrida. Como productor, también pienso en que no pasen por lo mismo que yo», comparte.

El crecimiento de las nuevas voces y bandas 💃🎤

En ese camino, grupos como Desakta2 y Brumas van tomando protagonismo. Ambos han logrado conquistar públicos jóvenes, incluso en sus primeros pasos. Fernando Olmedo, uno de los integrantes de Desakta2, recuerda que su banda empezó tocando en lugares chicos y con poca gente. Pero con esfuerzo y paciencia, lograron cambiar esa realidad y ahora se preparan para presentarse en el Movistar Arena, en Buenos Aires.

Lo más llamativo es que muchos de sus seguidores son niños y adolescentes, incluso en edad escolar. Joaquín Martin, otro de los músicos, relata que muchas veces llegan niños a los hoteles con cartitas y conmovidos por la música. Incluso, aseguran que los sonidos y colores del cuarteto llaman la atención de los más pequeños, que aunque no entienden todas las letras, se mueven y disfrutan del ritmo.

El espíritu del baile y la pasión en cada encuentro 💃🕺

El manager de La Banda de Grillo, Darío Grupenmajer, explica que el cuarteto tiene un espíritu muy particular, diferente a otros géneros como el rock. Aquí, la gente no va a un recital, sino a un «baile» completo, con tandas y ritmos que duran toda la noche. Es un ritual que genera un fanatismo que pocas veces se ve en otros estilos musicales.

Simón Aguirre, sobrino de Walter Romero (banda XXI), destaca que para él, el cuarteto es su vida y que el género tiene una fuerza única que trasciende generaciones y fronteras.

Las mujeres también lideran la escena femenina 💃✨

Por primera vez en la historia, las mujeres toman un papel protagónico en el cuarteto. Valentina Márquez y Magui Olave, por ejemplo, se destacan como voces principales, con actuaciones que marcan hitos. Valentina, por ejemplo, fue telonera de Ricky Martin en el Estadio Kempes, en un momento que ella describe como un sueño hecho realidad.

Magui, por su parte, comparte su experiencia de ser mamá y cómo eso influyó en su carrera y en su vida personal. La historia de estas artistas refleja que el cuarteto también es terreno de mujeres, rompiendo con viejos esquemas y sumando nuevas voces a la tradición.

De Córdoba para el mundo 🌎

El fenómeno cuartetero no solo es local. Ulises Bueno, por ejemplo, hizo una presentación gratuita en el Obelisco porteño ante miles de seguidores. La idea fue aprovechar la cercanía con su público y mostrar que la música cordobesa puede conquistar grandes escenarios y corazones en todo el país.

Así, la historia del cuarteto continúa escribiéndose, con nuevos talentos, nuevos sonidos y mucho orgullo cordobés que ya conquistó no solo Argentina, sino también otros países. La música que empezó en los barrios, hoy es un fenómeno nacional e internacional, y parece que todavía tiene mucho para dar.