¡Una alegría para el cine argentino! 🇦🇷✨
El cine argentino volvió a brillar en el escenario internacional y esta vez fue en el prestigioso Festival de Venecia. La directora cordobesa María Aparicio se llevó uno de los premios más importantes en la sección independiente Giornate degli Autori, con su película «A veces me entra tristeza, otras veces rebelión».
¿De qué trata la película? 🎥
La historia se centra en Dante Ferro, interpretado por Roger Koza, un historiador argentino que vive en España. Él trabaja en una investigación sobre Juan Bialet Massé, un importante médico y estudioso argentino vinculado a las condiciones laborales. En Madrid, Dante se cruza con Eva Carrasco, una cineasta cordobesa, que es interpretada por Eva Bianco. La coincidencia abre la puerta a una historia que mezcla lo íntimo con temas sociales y políticos relacionados con el trabajo, la inmigración y los privilegios.
La película, que dura aproximadamente 100 minutos, retrata el encuentro de estos personajes y cómo sus vidas se cruzan en medio de cuestiones que reflejan realidades sociales. La trama combina pequeños gestos y encuentros cotidianos que, en conjunto, construyen una narrativa profunda y llena de significado.
El premio y su importancia 🏆
El reconocimiento en Venecia no solo es un gran logro para Aparicio, sino que también pone en spotlight al cine argentino en una de las plataformas más importantes del mundo. El premio, llamado GdA Director’s Award 2026, incluye una recompensa económica de 20.000 euros, que se reparte entre la directora y el distribuidor internacional de la película. La decisión del jurado, presidido por la cineasta española Carla Simón, valoró especialmente el equilibrio entre lo personal y lo político en la obra, así como las interpretaciones de sus protagonistas.
¿Cómo surgió la película? 🌍
La historia de esta película tiene un origen muy ligado a la propia experiencia de Aparicio en España. La directora estuvo en Madrid en 2025 gracias a una beca del Museo Reina Sofía y, durante ese tiempo, surgió la idea de filmar en esa misma institución. Aunque inicialmente trabajaba en otro proyecto, pronto se dio cuenta de que esa historia no encajaba en ese escenario. Así, nació la idea de «A veces me entra tristeza, otras veces rebelión».
La película fue grabada en Madrid y Cataluña, en el marco de la residencia Joaquim Jordá, organizada por el Museo Reina Sofía y otros festivales internacionales como FIDMarseille y DocLisboa. La historia se gestó casi por casualidad, pero terminó siendo un proyecto que reflejaba muchas de las inquietudes y experiencias de Aparicio en Europa.
Una continuación y un homenaje 🎬
La relación entre Aparicio y Eva Bianco, la protagonista, no es nueva. La actriz ya había participado en la película anterior de la directora, Las cosas indefinidas. En esa línea, «A veces me entra tristeza, otras veces rebelión» funciona como una especie de continuación, en la que Bianco vuelve a interpretar su mismo personaje, reforzando así un universo cinematográfico que Aparicio construye con cuidado.
El título y su significado 🎶
El nombre de la película está inspirado en una frase de la canción Milonga del peón de campo de Atahualpa Yupanqui. La referencia musical tiene un vínculo directo con uno de los temas centrales: el mundo del trabajo y las desigualdades sociales que se viven en ese ámbito. Aparicio explicó que en el trabajo se reflejan muchas de las complejidades del mundo y también las desigualdades que persisten en nuestras sociedades.
¿Qué sigue para esta película? 🚀
Tras su estreno mundial en Venecia y las funciones en las salas Corinto y Perla, la película se prepara para seguir dando que hablar. Sin duda, este reconocimiento ayudará a que más personas conozcan la mirada única de Aparicio sobre temas universales, con un estilo que combina lo personal con lo social.




