¿Viste ese avión en un campo? La historia detrás es increíble 🚀

En un rincón del campo en Baradero, algo llamó muchísimo la atención de quienes pasaron por la zona. Allí, en medio del campo, se puede ver un avión que parece salido de otro mundo. Pero lo más loco es que no hay pista de aterrizaje cerca, y la gente que lo vio no pudo resistirse a sacar fotos o grabar videos. ¿Qué hace un avión en un lugar así? La respuesta tiene historia y mucho corazón para los hinchas de Boca.

Un avión con historia y mucho orgullo

El avión en cuestión es un Boeing 737, pero no es cualquier avión. Es uno de los que usó Boca Juniors para viajar a Japón en 2003, cuando conquistaron la final de la Copa Intercontinental contra el Milan. En ese momento, Boca hizo historia al ganar en los penales y coronarse campeón mundial, en un partido que todavía se recuerda con emoción.

El avión lleva en su cuerpo una leyenda que dice «Pentacampeón 2003» y está decorado con el escudo del club y las turbinas pintadas en azul, los colores de Boca. Pero lo más sorprendente es que, en realidad, no es solo una pieza decorativa: se trata de un objeto de colección que hoy forma parte de un museo en Baradero, creado por Horacio Paolini, un empresario que fue vicepresidente de Boca. La historia de este avión es especial porque, en su momento, ya no volaba y se consideraba chatarra.

De la chatarra a un símbolo de la historia

Paolini compró el avión en 2009, cuando ya no tenía uso y era solo un desecho. Pero en lugar de dejarlo allí, decidió preservarlo como un símbolo del club y de ese logro inolvidable para los hinchas. «Algunos coleccionan recuerdos, yo elegí preservar parte de la historia de Boca para que nunca se pierda», explicó en una entrevista.

El museo en Baradero no solo tiene el avión. También exhibe réplicas de la Bombonera, camisetas, copas y otros objetos que rememoran la época dorada del club en esos años. Pero sin duda, esa aeronave que vuela sobre las redes sociales es la joya de la colección, sobre todo para los fanáticos que vivieron aquel momento épico en Japón.

El día en que partió rumbo a Japón

El vuelo que llevó a Boca a Japón partió el 8 de diciembre de 2003 desde el aeropuerto de Ezeiza. La despedida fue emotiva, con una multitud de hinchas que acompañaron a la delegación en ese viaje que quedó en la historia. La escala incluyó paradas en Los Ángeles y Singapur, hasta llegar a Tokio, donde todo se definió en un partido que quedó para siempre en la memoria del fútbol mundial.

El plantel que viajó reunió a jugadores como Roberto Abbondanzieri, Wilfredo Caballero, Nicolás Perea, Rolando Schiavi, y por supuesto, a Carlos Tevez, uno de los ídolos del club. El delantero de Fuerte Apache estuvo en esa delegación y, años después, volvería a visitar el campo con un significado especial: su despedida del fútbol profesional, que podría ser el 19 de diciembre, con posibles presencias de Messi y Cristiano Ronaldo.

¿Un adiós con estrellas? ⭐️

Tevez, que todavía mantiene buena relación con Boca, comenzó a mostrarse cerca de figuras políticas internas del club y también con otros referentes. Su despedida sería en La Bombonera, y muchos creen que sería un cierre perfecto para su carrera, rodeado del cariño de la hinchada y de los ídolos de siempre.

Por ahora, lo que sí es cierto es que ese avión en Baradero se convirtió en un símbolo, en un puente entre el pasado glorioso y el presente. Para los hinchas, es un recordatorio de aquel día en que Boca hizo historia en Japón, y para todos, una historia que merece ser contada y recordada con orgullo.