Un aniversario que divide opiniones y moviliza a diferentes sectores
Este martes, Argentina celebra el 47° aniversario del golpe de Estado de 1976, un momento que genera reflexiones, marchas y debates en todo el país. La conmemoración del Día de la Memoria no solo busca recordar a las víctimas de la dictadura, sino que también se convirtió en un escenario de tensión política, con movimientos que difieren en cómo interpretar ese pasado oscuro.
¿Qué pasa en las calles? 💪🚶♂️🚶♀️
A diferencia de otros años, las movilizaciones este 2023 no serán completamente unificadas. Organizaciones de derechos humanos, sindicatos y distintos grupos políticos se preparan para marchar hacia Plaza de Mayo, en Buenos Aires, donde tendrá lugar el acto central después de las 4 de la tarde. Sin embargo, en esta ocasión, se firmarán documentos por separado, reflejando las diferentes posturas sobre cómo debe abordarse la historia reciente.
Desde el mediodía, las columnas comenzarán a concentrarse en lugares clave de la ciudad como Congreso y Avenida de Mayo, para luego avanzar hacia la plaza principal. La Asociación Madres de Plaza de Mayo, uno de los actores históricos en la memoria de la dictadura, convocó a partir de las 13 en su sede, bajo la consigna “Rebeldía y coraje. Porque la única lucha que se pierde es la que se abandona”.
Mientras tanto, en distintas provincias como Córdoba, Rosario, La Plata y Mendoza también habrá actividades y marchas que mantendrán viva la memoria en todo el país.
El contexto político, un escenario de tensión 🔥⚔️
Este año, la conmemoración llega en medio de una fuerte disputa entre el Gobierno y el kirchnerismo. La relación entre ambos sectores está atravesada por diferencias sobre cómo recordar y contar esa historia. Desde el oficialismo, liderado por Javier Milei, cuestionan el rol que tuvo el kirchnerismo en la política de derechos humanos en las últimas décadas y aseguran que hay un intento de usar la fecha con fines partidarios.
Por su parte, quienes defienden la postura kirchnerista insisten en la importancia de una «memoria completa» que incluya no solo las víctimas de la dictadura, sino también a las víctimas del terrorismo subversivo de los años 70. Desde ese enfoque, el pasado debe ser recordado en toda su complejidad, sin relativizar los hechos.
El Gobierno anunció que difundirá un video en redes sociales para marcar la fecha. En ese material, se resaltará la idea de ampliar la memoria, incluyendo a todos los afectados, en línea con una estrategia comunicacional que busca diferenciarse de discursos anteriores.
El contenido del video, elaborado por el equipo de comunicación del oficialismo, buscará reforzar su visión, con testimonios y mensajes que abogan por una “memoria completa”. Sin embargo, esta postura ha generado fuertes críticas por parte de organismos de derechos humanos y sectores del kirchnerismo, que consideran que esto puede relativizar la responsabilidad del Estado en los crímenes de la dictadura.
¿Qué dicen los diferentes actores? 🗣️
Organismos como las Madres de Plaza de Mayo y referentes históricos expresaron su rechazo a la postura oficial, que consideran una forma de minimizar el carácter sistemático del terrorismo de Estado. La cifra de 30.000 desaparecidos y la condena a la represión estatal siguen siendo pilares en la memoria colectiva.
En cambio, el Gobierno impulsa medidas como la desclasificación de archivos de inteligencia y la apertura de documentación oficial, con el objetivo de ofrecer una visión más amplia y diversa del período. Sostienen que estas acciones buscan ampliar el acceso a la información y promover una mirada más integral del pasado.
Movilizaciones y discursos políticos 🗺️✊
En las calles, el kirchnerismo y sus aliados preparan marchas que no solo reivindican la memoria histórica, sino que también expresan críticas al Gobierno actual. La agrupación La Cámpora, por ejemplo, partirá desde la exESMA y llegará hasta la casa de Cristina Kirchner, en una movilización que busca vincular la memoria con la política actual.
Por otro lado, organizaciones de izquierda convocaron a marchar desde diferentes puntos del centro porteño, con la intención de transmitir su visión independiente y, en algunos casos, cuestionar a la cúpula sindical de la CGT. El radicalismo también estará presente, movilizándose desde su sede en Congreso, en una jornada que promete ser una de las más intensas en términos de participación política y social.
En definitiva, el 24 de marzo sigue siendo un día que moviliza sentimientos, ideas y debates. Cada sector busca dejar su huella en una fecha que no solo recuerda el pasado, sino que también refleja las tensiones del presente.




