Un viajero incansable que cruzó continentes y terminó en la cárcel

Gustavo Gabriel Rivara, un argentino que desde los años noventa recorre América en busca de aventuras, tiene una historia que pocos podrían imaginar. Autor de libros sobre religión, Rivara ha viajado en bicicleta, recorrido países y, en un giro inesperado, terminó preso en una de las cárceles más famosas y temidas de Venezuela: El Helicoide.

Un viaje de años por el continente 🌎🚲

Tras la muerte de su mamá, Rivara decidió salir de Argentina y explorar el continente. Su travesía lo llevó desde México, pasando por Costa Rica y Colombia, hasta llegar a Venezuela en enero. En sus videos callejeros, que se pueden ver en YouTube, mostró su paso por varias ciudades antes de ser detenido. En total, recorrió América durante años, financiando sus viajes con las ganancias de sus libros y ahorros.

Una experiencia en El Helicoide que marcó su vida 🏴‍☠️

Su paso por El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), fue uno de los capítulos más duros. Allí pasó un año y dos días en condiciones extremas. En una entrevista con Clarín, Rivara contó que estuvo en celdas sin ventanas, con luz artificial permanente y en aislamiento total. Relató que, en ese tiempo, estuvo en diferentes períodos de encierro: seis meses con un estadounidense llamado Lucas Hunter, dos meses con un influencer venezolano, y cuatro meses solo.

Según su relato, en el centro de investigación, las torturas eran comunes. A él, lo mantuvieron amarrado con esposas y un arnés durante tres semanas, en una habitación sin ventanas ni sol. Además, fue sometido a interrogatorios duros, en los que le vaciaron los bolsillos y le robaron propiedades y dinero. La cárcel, que él describe como una «cueva», también fue escenario de casos de torturas físicas, con presos que recibieron quemaduras y golpes.

Resignación y resistencia 💪📝

A pesar del sufrimiento, Rivara decidió resistir. Durante su cautiverio, escribió a mano una novela y guardó sus escritos en partes íntimas para no perderlos. También fue testigo de cómo los guardias le pedían fotos, incluso ofreciéndole venderle copias como souvenirs, una muestra del sistema corrupto y perverso en el que estaban atrapados.

Su historia no termina en la cárcel. Gracias a otros detenidos que fueron liberados, Rivara logró salir en enero de 2025. La salida fue un proceso complicado, realizado en vehículos con cambios reiterados de autos, y en la noche del 19 de enero fue expulsado de Venezuela, dejándolo en la frontera con Colombia. La intervención del gobierno argentino, junto con ayuda de activistas y abogados, fue clave para su liberación.

¿Por qué lo detuvieron? 🤔

Su ingreso a Venezuela fue irregular y lo detuvieron en Barinas mientras intentaba volver a Colombia. Rivara explicó que fue a apoyar a la oposición, que vive en la clandestinidad, y que su intención era colaborar con la causa. Antes de diciembre, sus deseos eran que las dictaduras en Venezuela, Cuba y Nicaragua cayeran, pero tras recorrer Cuba en bicicleta en 2001, cambió su postura y ahora se define como en contra de esos regímenes.

Un final que aún está en proceso

Gustavo está agradecido con quienes ayudaron a sacarlo de esa situación, en especial con la abogada venezolana Betzabeth Jaramillo y la cónsul argentina en Colombia. También destacó el rol del canciller Pablo Quirno, quien confirmó su caso, y de la comunidad internacional que, en algunos casos, logró intervenir para que otros argentinos en situaciones similares puedan ser liberados.

Su historia, marcada por viajes, libros y resistencia, sigue siendo un testimonio de lo que puede pasar en las cárceles de regímenes autoritarios. Ahora, fuera de la prisión, Rivara continúa su lucha y comparte su experiencia para que no se olvide lo que sucede en lugares como El Helicoide.