¿Cómo una obra española se convirtió en un fenómeno en Argentina? 🇪🇸➡️🇦🇷

Todo empezó con un título que generó controversia: «Nunca he estado en Dublín». El autor, Markos Goikolea Unzalu, lo vendió a productores argentinos, quienes decidieron cambiarlo por «Una Navidad de mierda». La diferencia en el nombre generó cierta incomodidad en el autor vasco, pero también despertó su curiosidad y, finalmente, su aceptación.

Markos, de 36 años y con raíces en el País Vasco, visitó Buenos Aires por segunda vez, esta vez para ver en vivo cómo su obra conquistaba a los argentinos. La primera vez había llegado hace diez años, cuando salió con un chico de Rosario y recorrió algunas provincias. Pero ahora, la experiencia era distinta: la obra ya era un éxito, y él pudo comprobarlo en persona.

El impacto en la Argentina 🎉

Desde su estreno en mayo del año pasado en el teatro Premier, la obra ha sido uno de los mayores hitos de la temporada 2025/2026. Con 249 funciones y más de 107.000 espectadores, el fenómeno no para de crecer. La comedia, protagonizada por Verónica Llinás, Alejo García Pintos, Anita Gutiérrez y Tomás Fonzi, muestra con humor las disfunciones y el amor en una familia que se reencuentra en Navidad.

Lo que empieza con una simple reunión familiar se vuelve un caos divertido, especialmente cuando la hija vuelve de Europa con su novia, en un momento en que todo está a punto de explotar. La obra combina situaciones absurdas y personajes que reflejan las miserias y los lazos familiares, en un tono que logra hacer reír y reflexionar al mismo tiempo.

¿De dónde vino el título y por qué causó revuelo? 🤔

Markos explica que en España la palabra «mierda» es más fuerte y puede parecer más impactante. Cuando en Argentina le propusieron cambiar el título, él inicialmente se horrorizó, pero con el tiempo entendió que funcionaba muy bien. La propuesta de los productores argentinos fue convencerlo de confiar en su experiencia con el público local, y finalmente aceptó.

El autor comenta que en su primera propuesta había sugerido títulos como «Una ilusión de Navidad», pero la idea de usar la palabra fuerte en el título fue una estrategia para captar la atención. Y, claro, la adaptación local le dio un toque especial, que ahora se refleja en el éxito en varios países de habla hispana, como Panamá, Paraguay, México, Colombia y Perú.

¿Qué dice Markos sobre su obra y su proceso creativo? ✍️

Markos confiesa que, aunque en su país la obra empezó en el País Vasco en 2023 y luego se adaptó en Madrid, nunca pensó que llegaría tan lejos. La pandemia fue un punto de inflexión para él: en ese período, empezó a escribir y a experimentar con comedias. La obra que hoy conocemos surgió de una idea sencilla —una cena familiar con una pareja invisible— que fue creciendo y transformándose con el tiempo.

Además, el autor destaca que la obra en Argentina ha sufrido algunas adaptaciones para ajustarse al humor y las referencias locales, pero la esencia sigue intacta. Se siente orgulloso y emocionado de ver cómo su texto conecta con el público y genera risas en diferentes países.

¿Qué busca transmitir la obra? 🌟

Markos revela que su intención era mostrar las miserias de las familias, pero siempre con humor. La obra refleja personajes que, en su afán por soportar sus problemas, terminan siendo muy tiernos, y en esa contradicción radica su fuerza. La comedia absurda permite que la audiencia se vea reflejada en situaciones familiares que, aunque exageradas, son muy reales.

Para él, la diferencia entre el éxito en España y en Argentina radica en la conexión emocional y en cómo el público se identifica con los personajes. La obra habla de vínculos, de engaños y de la necesidad de reírse de uno mismo y de las propias miserias.

Un futuro prometedor y más proyectos 🎬

Tras este gran éxito, Markos no piensa detenerse. Está terminando un drama llamado «El síndrome del Norte» para teatro, y ya trabaja en una serie documental sobre una superviviente del 11-S. También adelantó que está preparando una comedia sobre una familia en vacaciones, que promete seguir explorando las relaciones humanas con su característico humor.

Su historia demuestra que, a veces, una pequeña idea puede cruzar fronteras y convertirse en un fenómeno global, siempre que tenga la chispa adecuada y la pasión de quien la crea.