Un sueño que se convirtió en espacio cultural en Palermo 🌆
¿Alguna vez pensaste en cómo puede surgir un nuevo teatro en medio de la ciudad? La historia del Teatro Armenia empieza con dos amigos que compartían una pasión: el teatro y la producción artística. Marcelo Melingo, actor con una carrera que incluye series como Rebelde Way y películas recientes, y Horacio David, representante de artistas y productor, soñaron con montar una obra juntos. Pero lo que parecía un simple proyecto, terminó siendo algo mucho más grande.
De la búsqueda de sala a un espacio propio 🎬🏢
En sus intentos por conseguir un lugar para estrenar, no encontraron lo que buscaban. Hasta que un día, apareció un teatro ocioso, que originalmente era un auditorio universitario. Sin pensarlo mucho, decidieron transformarlo en un espacio teatral. Así nació el Teatro Armenia, en pleno barrio de Palermo, en Armenia 1366, en un edificio que también alberga un restaurante, una confitería y la famosa milonga La Viruta Tango Club.
Un espacio accesible y popular para todos 🎟️💥
El teatro cuenta con 420 butacas de color rojo vibrante y una platea en pendiente, pensada para que todos puedan ver bien. Además, es un lugar accesible, con ascensor y elevador, para que nadie quede afuera. La idea es ofrecer teatro de calidad, pero a precios accesibles, con entradas que rondan los 20.000 a 25.000 pesos, pensando en el público que busca una propuesta económica y popular.
¿Crisis? Para ellos, oportunidad 🌱🔑
Después de cinco años en la gestión del teatro Caras y Caretas, esa etapa terminó, no porque quisieran, sino por cuestiones financieras. Sin embargo, la llegada del Teatro Armenia fue como un respiro. Lo que antes era un espacio para la comunidad armenia, ahora se convirtió en un escenario abierto a toda la comunidad teatral, con un espíritu de reinvención y apertura.
De la experiencia a la innovación 🎭🚀
Ambos, Marcelo y Horacio, tienen años en el rubro. Horacio, que trabajó durante décadas en la agencia de representación de artistas, decidió volcarse a la producción, mientras que Marcelo, además de actuar, también es director y docente. En 2018, llegaron a Caras y Caretas con la intención de darle vida a un espacio ocioso y, con ayuda de colegas reconocidos como Mauricio Kartun y Norman Briski, lograron convertirlo en un teatro activo.
Durante la pandemia, tuvieron que inventar formas de sobrevivir y seguir adelante. Cuando salieron de Caras y Caretas, no pensaron mucho en el futuro; simplemente, la vida los llevó a Palermo y al Teatro Armenia, donde hoy continúan produciendo y programando nuevas obras.
Programación y propuestas variadas 🎬🎶
Desde que abrieron, han estrenado obras que reflejan distintas facetas del teatro contemporáneo. Comenzaron con La fragilidad de las casas, de Victoria Almeida, una obra con acrobacia, música en vivo y video, que sigue en cartel este año. Además, incorporaron propuestas más jóvenes y modernas, como Prohibido matarse, de Tomás Masariche, una obra que busca conectar con las nuevas generaciones.
El espacio también funciona como un aula, donde figuras del teatro imparten clases magistrales, fomentando un diálogo entre generaciones y estilos. La idea es crear una estética propia que combine tradición y modernidad, sin perder la esencia artística.
El barrio de Palermo, un lugar en crecimiento para el teatro 🎭🌟
La llegada del Teatro Armenia no fue planeada, pero llegó con mucha energía. Marcelo y Horacio sienten que Palermo es un barrio con mucho potencial, donde la gastronomía y la vida nocturna están en auge, pero aún hay espacio para que el teatro crezca. “Es una plaza para conquistar”, dicen, y su objetivo es que este espacio se convierta en un punto de referencia para artistas emergentes y consagrados.
Con un espíritu de aventura y mucho compromiso, estos dos amigos trabajan día a día para que el Teatro Armenia sea mucho más que un escenario: un lugar de encuentro, inspiración y cultura para todos los que pasan por Palermo.




