La polémica por el «llamado perdido» 📞
En la provincia de Buenos Aires se vive un nuevo capítulo de tensión política. Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense y mano derecha de Axel Kicillof, usó la ironía para responder a Diego Santilli, actual funcionario nacional. ¿El motivo? El pedido formal de Buenos Aires para que Nación devuelva fondos que, según el gobierno provincial, fueron retirados a los bonaerenses y para reactivar unas mil obras que quedaron en el limbo.
Todo comenzó con un mensaje de Bianco a Santilli solicitando una reunión urgente para hablar de los fondos y de las obras paradas en territorio bonaerense. Santilli respondió de manera breve: «Dale Carli, gracias! Tomo nota». Lejos de quedarse en el molde, Bianco ironizó sobre la falta de respuesta concreta: «Tampoco tiene oficina, por ahí se está instalando, por ahí está buscando oficinas y no me puede contestar, no sé».
¿Discriminación política? 🤔
Bianco fue más allá y aseguró que el trato de la Casa Rosada hacia Buenos Aires es «inaudito». Se quejó de que el presidente Javier Milei se reunió con veinte gobernadores, pero no con Axel Kicillof, quien lidera la provincia más grande y poblada del país. «El presidente se juntó con veinte gobernadores y no con el nuestro. Pedimos una reunión y lo único que recibimos es que ‘toman nota’…», dijo Bianco, dejando entrever que siente una discriminación política.
El pedido de diálogo no es nuevo. Después de que Fuerza Patria ganara en las últimas elecciones legislativas de la provincia, Kicillof pidió varias veces un encuentro con Milei, pero la respuesta siempre fue negativa.
Otras provincias sí, Buenos Aires no 😬
La tensión creció todavía más cuando se supo que Diego Santilli y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sí recibieron a los gobernadores de San Juan y Córdoba, Marcelo Orrego y Martín Llaryora, para negociar el apoyo al Presupuesto y a reformas en el Congreso. Sin embargo, la provincia de Buenos Aires sigue esperando una respuesta. «Nosotros seguimos esperando una respuesta formal. Yo mandé una nota formal, me tienen que responder formalmente», insistió Bianco.
¿Y ahora qué? ⏳
Por el momento, la relación entre la provincia y el gobierno nacional está congelada. Desde Buenos Aires advierten que, si la reunión nunca se concreta, será la Nación la que tenga que explicarle a los bonaerenses por qué no hay diálogo. Mientras tanto, las obras siguen paradas y los fondos, lejos de volver.
Parece que la novela entre provincia y Nación sigue sumando capítulos, y los jóvenes bonaerenses —al igual que el resto de la población— siguen esperando que los líderes de ambos lados se sienten a dialogar para destrabar la situación. ¿Llegará esa ansiada reunión o seguirá el juego de las indirectas y las respuestas ambiguas?
¿Por qué importa esto? 🧐
La falta de diálogo y de fondos afecta directamente a miles de personas que ven frenadas obras importantes para su vida cotidiana: desde escuelas y hospitales hasta rutas y espacios públicos. Además, este enfrentamiento muestra cómo la política puede influir en cuestiones concretas que terminan tocando la vida de todos. ¿Terminarán limando asperezas o seguirán los cruces por Twitter y los llamados perdidos?




