Un escenario en crisis y sin margen para errores
La política argentina vive momentos de tensión y cambios internos que parecen sacudir los cimientos del Gobierno. Tras una serie de escándalos y revelaciones, lo que antes parecía una interna entre facciones ahora muestra una especie de consenso: «No sobra nadie». La frase refleja que, en medio de tanta disputa, todos parecen entender que no hay espacio para más peleas que puedan perjudicar aún más la situación.
¿Por qué todos parecen estar de acuerdo en calmar las aguas?
El escenario cambió tanto que los que antes alimentaban los rumores de guerra interna ahora prefieren un cese al fuego. La idea es no profundizar los daños, especialmente en un momento en que las denuncias y casos como el de $LIBRA están en el centro de atención. Además, el principal vocero, Manuel Adorni, está fuera de servicio y con un pie afuera del Gobierno, lo que refleja la inestabilidad en el equipo.
¿Qué pasa con Caputo y Milei?
Uno de los focos de tensión más importantes es la relación entre Santiago Caputo y Javier Milei. La salida de Caputo, que algunos creen que podría suceder, no sería vista como una victoria para nadie en el Gobierno. Incluso desde el oficialismo aseguran que, por más que Milei apoye públicamente a Karina, nadie ganaría con que Santiago deje su cargo.
La pelea de Karina, la hermana que no se rinde 🥊
En medio de este caos, Karina, conocida como «la hermanísima» y cercana a Milei, no se queda quieta. Tras soportar en el Palacio Libertad el respaldo público de Milei a su archienemigo, ahora busca que Santiago Caputo deje su puesto y desmantelar su equipo. Sus aliados ya adelantaron que planean dar un primer paso esta semana, aunque temen que eso solo genere más ruido y perjudique aún más la situación.
¿Y los nombres en juego? ¿Quién entra y quién sale? 🔍
En medio de rumores, la discusión sobre quiénes podrían reemplazar a Caputo y otros funcionarios no se detiene. Se menciona que, a través de Eduardo «Lule» Menem, se está armando un casting de nombres para cargos importantes, incluyendo áreas clave del Gobierno. Una posible figura que vuelve a sonar es Ariel Lijo, un juez federal, para el cargo de Procurador General de la Nación, un puesto que ocupa casi una década Eduardo Casal. La elección de Lijo sería un movimiento que también tendría implicancias en las relaciones con Santiago Caputo, con quien no mantiene buena relación.
¿Qué dice el kirchnerismo?
Desde el lado del kirchnerismo, circulan versiones que indican que Cristina Fernández de Kirchner habría mostrado cierto arrepentimiento por bloquear en su momento el pliego de Ariel Lijo para la Corte Suprema. Algunos creen que, si esa candidatura prospera, podría significar un paso para terminar con la judicialización de la política, algo que Cristina misma habría reclamado en varias ocasiones.
La SIDE en el centro de la escena 🕵️♂️
Otro capítulo importante en esta novela política es la SIDE, la agencia de inteligencia. Se habla de cambios en su liderazgo y de un posible favoritismo por Karina para tomar el control de esa área, desplazando a Santiago Caputo. La lucha interna en la SIDE también está relacionada con la influencia de figuras como Antonio «Jaime» Stiuso y las filtraciones que han puesto en jaque al Gobierno. La última semana, además, se movilizó una investigación interna para identificar quién filmó a Manuel Adorni subiéndose a un vuelo privado, lo que aumentó la tensión interna.
¿Y el apoyo de Milei? ¿Qué implica?
Por último, cabe destacar que, aunque Milei apoya públicamente a algunos actores del Gobierno, también genera inquietud en otros sectores. Sus respaldos y la influencia que tiene en ciertos movimientos políticos y judiciales mantienen en vilo a los ministros y dirigentes, que no siempre entienden o aceptan del todo sus movimientos y declaraciones.
En definitiva, la política argentina atraviesa un momento de alta tensión, donde las internas y los cambios se mezclan con intereses y alianzas que todavía están en juego. La incertidumbre parece ser la única constante en un escenario que, por ahora, busca evitar que más cosas se desborden.




