Una deuda gigante que no para de crecer 💸
La obra social de las Fuerzas Armadas, conocida como IOSFA, está en medio de una tormenta financiera. Hasta septiembre de 2026, diferentes estimaciones indican que la deuda total podría estar llegando a los 500 mil millones de pesos. Sin embargo, la cifra exacta varía según quién la mida y cómo se hagan los cálculos. Mientras algunos cálculos solo consideran deudas con prestadores y proveedores, otros incluyen activos, pasivos y otros conceptos financieros.
Este problema no es nuevo, pero se ha ido agravando. En agosto de 2025, un informe ya señalaba que la deuda total alcanzaba aproximadamente 239 mil millones de pesos, sumando intereses y otros conceptos. La situación se volvió aún más complicada con la disolución de IOSFA y la creación de una nueva obra social, OSFA, para tratar de resolver el problema.
¿Por qué está en crisis? 🤔
La transición no ha sido sencilla. La idea era que la nueva OSFA tomara las riendas y que la vieja IOSFA pudiera cerrar sus cuentas sin más problemas. Pero la realidad fue otra: IOSFA Residual todavía debe cubrir prestaciones y servicios, porque OSFA todavía no tiene una red de proveedores suficientemente grande. Esto significa que muchas prestaciones y tratamientos, como los oncológicos o de diabetes, están siendo afectados por la crisis.
Además, las dificultades financieras repercuten en el personal y los afiliados. Se han producido recortes laborales: 576 puestos de trabajo fueron eliminados, y también están en juego 13 hoteles y 33 farmacias que pertenecían a la obra social. La promesa de que la venta de propiedades aportaría fondos para las Fuerzas Armadas no se está cumpliendo completamente, ya que muchos no creen en que el dinero llegue realmente a las arcas del Estado.
¿Qué pasa con los afiliados? 🚑
La crisis afecta directamente a los que dependen de la obra social para atenderse. Muchos reportan demoras y cortes en tratamientos importantes, como medicación, atención en geriatría, y atención a discapacitados. La situación se ha vuelto tan grave que algunos afiliados han tenido que recurrir a la justicia para reclamar sus derechos. Los problemas son aún mayores en zonas alejadas de centros urbanos, donde la falta de hospitales militares o centros de salud privados hace que el traslado y los gastos extras sean una verdadera complicación.
Los reclamos judiciales y los embargos en marcha evidencian que el sistema no está pudiendo cumplir con sus obligaciones en tiempo y forma. La situación genera un impacto social y sanitario muy fuerte, sobre todo en los sectores más vulnerables.
Un proceso de disolución que todavía no termina 🕒
Desde que en febrero de 2026 el gobierno dispuso disolver y liquidar IOSFA, las cosas no han mejorado. La idea era separar las deudas de la obra social antigua y crear una nueva estructura que pudiera manejar mejor los fondos y servicios. Pero en la práctica, la vieja IOSFA sigue operando y sosteniendo prestaciones, mientras que la nueva OSFA aún no puede ofrecer todos los servicios necesarios.
Para colmo, el Ministerio de Defensa calcula que el déficit operativo mensual de las Fuerzas Armadas podría llegar a los 19 mil millones de pesos. Esto hace que la situación sea aún más insostenible y que la crisis se siga profundizando.
¿Qué se hizo y qué falta por hacer? 🔍
Entre las medidas tomadas, se creó la OSFA y la OSFFESEG, pero todavía no se han presentado las auditorías prometidas para entender bien qué pasó y cómo resolverlo. Además, hay sospechas de gastos innecesarios, como pagos semanales por pasajes aéreos a Mendoza o incorporación de personal externo en áreas clave, que podrían haber agravado aún más la situación financiera.
La incertidumbre y los problemas en la gestión dejan en evidencia que todavía hay mucho por hacer para solucionar la crisis. Mientras tanto, los afectados, desde militares en actividad y retirados hasta sus familias, enfrentan un panorama complicado, sin muchas respuestas claras y con la sensación de que la situación puede desbordarse.
¿Qué nos deja esto? 🤔
La crisis en la obra social de las Fuerzas Armadas revela una problemática que va más allá de una simple deuda: pone en evidencia la necesidad de una gestión transparente y efectiva en un sector tan sensible como la salud de quienes defienden nuestro país. La situación sigue en desarrollo, y lo que ocurra en las próximas semanas será clave para entender cómo se puede salir de esta emergencia.




