¡Música, barro y muchas ganas de bailar! 🎧🌧️
El sábado en Daresbury, Inglaterra, amaneció con lluvia y un paisaje que parecía sacado de un cuento de hadas oscuro: caminos resbaladizos, barro por todos lados y un ambiente que invitaba a quedarse en la carpa o en el camping. Pero, ¿sabes qué? La mayoría prefirió salir a disfrutar igual, armados con botas de goma o con sus mejores texanas arriesgadas. La fiesta no se detenía, y la música seguía siendo la reina del día.
El último fin de semana de agosto con sabor a despedida 🎉
Este festival, que se celebra justo antes del famoso Summer Bank Holiday (el feriado que marca el fin del verano en el Reino Unido), se convirtió en una especie de ritual para muchos. Es una oportunidad para despedir los días de calor y alegría, y prepararse para volver a la rutina. Por eso, la ropa que se vio en Daresbury fue un reflejo de esa mezcla: glitter, colores vibrantes, maquillaje artístico, accesorios llamativos y peinados extravagantes convivían con impermeables y botas para el barro. Todo junto, en una misma escena.
Un festival para todos: desde novatos hasta veteranos 🎤
Lo que hizo aún más interesante la jornada fue la variedad de asistentes. Desde jóvenes de 18 años que llegaban por primera vez, listos para vivir la experiencia de camping en un festival solo para mayores, hasta parejas de 30, 40 e incluso 50 años. También estaban las madres con sus hijas, y los fanáticos que ya conocen cada rincón del predio. Para unos, Creamfields es una novedad; para otros, una tradición que repiten cada año sin falta.
La magia de la música y el respeto por el momento 🎶❤️
Por más que el barro complicaba un poco la movilidad, nadie parecía rendirse. La noche fue especialmente poderosa. En el escenario Steel Yard, cubierto y lleno de luces, actuó Underworld, uno de los grandes de la música electrónica británica. La multitud coreaba sus clásicos, entre ellos el famoso Born Slippy. Un dato interesante: ese tema también quedó en la memoria del público argentino, ya que en 1997 formó parte de una publicidad de Quilmes relacionada con el fútbol, y todavía se lo asocia con esa época. La energía en ese momento parecía una mezcla de nostalgia y pura fiesta.
¿El secreto? Disfrutar sin distracciones 📱✨
Una escena que llamó la atención fue cuando la periodista del lugar empezó a anotar detalles en su teléfono, y un asistente le pidió que dejara de scrollear y simplemente disfrutara. La idea no era un reto, sino una recomendación: en eventos como este, lo mejor es vivir el momento, dejar el teléfono en el bolsillo y conectarse con la música y las personas a tu alrededor. La mayoría de los asistentes seguía esa filosofía: solo levantaban las pantallas al momento de grabar un tema que les parecía especial, y después volvía la atención a la fiesta en vivo.
El barro no detiene la fiesta 🎉🌧️
Cuando la lluvia disminuyó, más chicas se sacaron los impermeables y siguieron bailando, sin importarles las condiciones. La experiencia en un festival de música electrónica no solo pasa por escuchar a los artistas, sino también por el acampe, los paisajes, la ropa y el encuentro con otros fans. Es un momento para desconectar, para olvidarse de la rutina y sumergirse en una atmósfera de alegría compartida.
El cierre con fuegos artificiales y hits que hacen vibrar 🔥🎆
Al terminar el show de Underworld, la multitud se movió hacia el escenario principal al aire libre, donde Calvin Harris estaba por comenzar. El cambio fue notable: de la música de banda a uno de los nombres más importantes en la electrónica y el pop de los últimos años. La puesta en escena incluyó lanzadores de fuego y fuegos artificiales, y todos cantaron a coro sus hits. La canción Insomnia de Faithless fue uno de los momentos más emocionantes; la reacción fue tan fuerte que parecía que todos estaban esperando ese instante.
Por si fuera poco, la presencia de Harris en el escenario también generó expectativas para la próxima jornada, ya que Faithless, grupo que interpreta ese clásico, se presentará en el festival el domingo. Aunque en Argentina no pudo venir debido a compromisos en México, en Reino Unido la fiesta sigue a toda marcha.
¿Y qué pasa con los que estaban allí? 🤔
La experiencia en Creamfields no se resume solo a la música. Es un momento para vivir en el ahora, para bailar, para conectar con otros y, en algunos casos, para dejar el teléfono de lado y simplemente disfrutar. La lluvia, el barro y la multitud se convierten en parte de una historia que se repite cada año, con diferentes artistas y nuevas caras, pero siempre con la misma esencia: celebrar la música en su forma más pura y divertida.




