El río que une a Argentina y Uruguay en medio de polémicas 🚧
La Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), ese organismo que ambos países crearon para gestionar juntos el río que los divide, está en el centro de un escándalo que parece sacudir sus cimientos. Lo que empezó como denuncias por malos manejos administrativos y financieros, ahora pone en duda la transparencia y el futuro de esta cooperación binacional.
¿Irregularidades en los fondos? 💸
Todo comenzó cuando salieron a la luz documentos que muestran molestias desde Uruguay por cómo Argentina administra los fondos del organismo. La polémica apunta a que los delegados argentinos, nombrados en 2023 por el gobierno de Javier Milei, estarían cobrando gastos de representación por unos 8.000 dólares cada uno, a pesar de que su rol es ad honorem, es decir, sin recibir sueldo por su función en la CARU.
Pero eso no es todo. La situación se complica porque, tras la renuncia de un delegado argentino, en la Argentina quieren seguir cobrando como si todavía fueran cinco integrantes, aunque en realidad solo sean cuatro. La diferencia en los pagos alcanza casi 50.000 dólares mensuales, y esto genera malestar en Uruguay, que denuncia el uso discrecional de los fondos y la falta de criterios claros para la asignación de esos gastos.
¿Qué dice la Argentina? 🇦🇷
Los argentinos argumentan que, según el acuerdo, cada delegación puede tener cinco integrantes, pero en la práctica solo funcionan con cuatro. Además, enviaron notas oficiales solicitando que los gastos de los cinco delegados sean depositados en una cuenta en Montevideo, a pesar de que en la realidad solo trabajan con cuatro. La intención sería cubrir los gastos de funcionamiento y mantener la operatividad del organismo, pero esta propuesta no fue bien vista por los uruguayos.
En una nota de noviembre de 2025, la delegación argentina reconoció que los fondos de gastos de representación se estaban percibiendo por todos los integrantes, y propuso que estos se depositaran en una cuenta conjunta. Sin embargo, los uruguayos rechazaron esa iniciativa, argumentando que la CARU no es un banco y que no puede financiar obras o gastos que beneficien solo a uno de los países.
Conflicto por obras y financiamiento 🚧💰
Otra tensión surge por un pedido argentino para financiar una obra vial en la Ruta Nacional 136, en la provincia de Entre Ríos, con un costo estimado en 15 millones de dólares. La obra busca mejorar la transitabilidad de una ruta en mal estado, que conecta Gualeguaychú con Fray Bentos y es clave para el tránsito entre ambos países.
Los uruguayos, sin embargo, rechazaron la propuesta. Consideran que la CARU no existe para financiar obras que beneficien solo a un país, y que esa solicitud contradice el espíritu del organismo, que se supone que debe gestionar proyectos compartidos. Desde Uruguay compararon la situación con pedirle a la CARU que arregle una avenida de su ciudad, y aclararon que la función del organismo no es esa.
<h2¿Un escenario de tensiones en aumento? 🔥
Estas disputas no ocurren en un vacío. La relación bilateral entre Argentina y Uruguay, que históricamente ha sido fluida, hoy se encuentra más tensa. La comunicación entre ambos países en temas clave como medio ambiente, navegación e infraestructura ha bajado su intensidad, y no hay versiones claras sobre cómo avanzan los acuerdos o las diferencias.
Mientras tanto, en Argentina, diputados de oposición están evaluando pedir informes oficiales para esclarecer la situación en la CARU. La incertidumbre crece y, con ella, la sensación de que el organismo binacional, en lugar de ser un puente, podría estar convirtiéndose en un foco de conflicto.
¿Qué se viene? ⏳
Lo que está claro es que la transparencia y el control de los fondos de la CARU son temas que necesitan una solución urgente. La gestión compartida de un río que es vital para ambas naciones debería ser sinónimo de cooperación y confianza, pero por ahora, parece que hay más dudas que certezas. Solo el tiempo dirá si estos roces se convierten en una crisis mayor o si podrán encontrar puntos en común para seguir adelante.




