Un día tenso en las puertas del municipio de Quilmes
Este lunes fue un día de mucha tensión en Quilmes, donde se vivieron enfrentamientos fuertes entre un grupo de trabajadores conocidos como «trapitos» y las fuerzas policiales. La pelea empezó cuando los manifestantes intentaron impedir la aprobación de una nueva ordenanza sobre estacionamiento medido en la ciudad.
¿Qué pasó exactamente? 🔥
Según lo informado, los «trapitos» ingresaron por la fuerza al playón de estacionamiento del municipio, arrojando piedras y otros proyectiles contra los policías que estaban allí para custodiar la zona. La policía respondió con balas de goma y gases lacrimógenos para tratar de dispersar a los manifestantes y poner fin a la violencia.
Desde el municipio, la intendenta Mayra Mendoza, que actualmente tomó licencia para ser legisladora bonaerense, calificó lo ocurrido como un acto lamentable. Por su parte, Juan Grabois, un referente del movimiento social, criticó duramente la represión y la gestión municipal.
¿Por qué estaban protestando? ✊
La protesta sucedió en un contexto donde en el Concejo Deliberante se debatía una nueva ordenanza que busca regular los estacionamientos en Quilmes. La propuesta contempla la creación de un sistema de estacionamiento privado y la licitación de los espacios, con la promesa de que los trabajadores informales, conocidos como «trapitos», puedan ser incluidos en el nuevo sistema.
Desde el sector de los «trapitos» y organizaciones como la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), aseguraron que no estaban en contra de la regulación en sí, sino de cómo se estaban llevando a cabo las cosas. Argumentaron que no los habían escuchado y que la decisión de aprobar la ordenanza se tomó sin tener en cuenta sus reclamos.
Una de las representantes explicó que buscan que los fondos recaudados sirvan para generar empleo y mejorar la salud pública, y que quieren participar en el proceso para que sus familias no queden sin trabajo. Además, denunciaron que hay un interés de que una cooperativa privada realice estos trabajos sin su participación.
Violencia y represión 🚓
La situación se intensificó rápidamente, con enfrentamientos que dejaron calles cortadas y un fuerte despliegue policial. La avenida Alberdi, en las cercanías del municipio, estuvo totalmente cerrada, y los disturbios alteraron la normalidad del día en la ciudad.
Desde el municipio, en un comunicado, explicaron que están trabajando para ordenar el estacionamiento en Quilmes. Dicen que la intención es llamar a una licitación abierta y que los actuales cuidacoches podrán participar en igualdad de condiciones y en blanco, con beneficios sociales como obra social.
Sin embargo, también señalaron que el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) quería imponer una cooperativa para hacerse cargo del trabajo, algo que el municipio rechazó. Aseguraron que la decisión final fue llamar a licitación para garantizar la transparencia y la participación de todos los interesados.
¿Y qué dice Grabois? ✊
Juan Grabois, que también estuvo en el centro de la polémica, criticó fuerte la actuación policial y el nivel de violencia. En sus redes, expresó que no le importa la interna política entre diferentes sectores, pero que no puede tolerar que se reprima a los trabajadores y militantes en un contexto de crisis social y económica.
Grabois también denunció que la policía detuvo a una periodista, Amanda, que estaba cubriendo los hechos. Además, hizo un llamado a reflexionar sobre el uso del poder y advirtió que la represión no debe convertirse en la norma en momentos en que la pobreza y la desesperación aumentan en la calle.
Un día de mucho conflicto y debate
El episodio dejó en evidencia las tensiones que existen en la ciudad sobre cómo regular los espacios públicos y qué papel tendrán los trabajadores informales en ese proceso. Mientras tanto, la violencia dejó heridos y una sensación de inseguridad en la comunidad.
El Concejo Deliberante aprobó finalmente el plan de ordenamiento urbano, en medio de acusaciones cruzadas y reclamos por mayor participación y justicia social. La discusión sigue abierta, y las heridas todavía están frescas en la memoria de quienes vivieron ese día en Quilmes.




