Un conflicto que va más allá del fútbol
En medio de la pasión por el fútbol argentino, se desata una pelea judicial y mediática que tiene a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en el centro de la escena. Todo comenzó cuando Pablo Toviggino, el tesorero de la AFA, intentó que el juez Diego Amarante se apartara de una causa judicial, alegando que había enemistad y un posible sesgo en su contra.
¿Qué pasó exactamente?
El motivo fue una nota de Data Clave, un portal de noticias vinculado a Toviggino y que forma parte de una red de medios que el mismo tesorero ayudó a crear. En esa nota, se señala que el juez Amarante se habría comunicado con la dirigencia del organismo recaudador ARCA, sugiriéndole que denunciara otra vez a la AFA por evasión fiscal y, además, que incluya la figura de evasión tributaria en las denuncias.
Según la nota, esta maniobra sería un intento de reactivar una investigación previa, relacionada con la posible evasión de casi 300 millones de pesos y una presunta asociación ilícita. La acusación apunta a una supuesta red de medios y personajes ligados a Toviggino, que estarían usando distintas plataformas para respaldar a la dirigencia de la AFA y desviar las investigaciones judiciales.
¿Y qué dijo el juez?
El juez Amarante no vio con buenos ojos la recusación presentada por el abogado de Toviggino, Marcelo Rocchetti. En su respuesta, el magistrado dejó en claro que no encontró ninguna enemistad manifiesta contra el tesorero y que la nota de Clarín, que también habla sobre la relación de Toviggino con ciertos medios, no prueba nada en su contra.
Para el juez, la presentación fue solo una forma de tratar de evitar que avance la causa y que, en realidad, busca manipular el proceso judicial. Además, destacó que la supuesta relación entre Toviggino y los medios no tiene fundamentos sólidos, y que la recusación en estos casos no debe usarse para frenar las investigaciones.
¿Qué relación tienen los medios y Toviggino?
La historia se complica aún más porque varios medios vinculados a Toviggino están en el centro de la escena. El portal Data Clave, dirigido por Pablo Jiménez, y otros medios como Doble Amarilla y Carnaval, parecen tener una conexión con el tesorero. Algunos reconocen que Toviggino financió estos canales y portales, aunque él asegura no tener control directo sobre ellos.
Estos medios se usan para dar apoyo a la gestión de Tapia y la AFA, y también para contrarrestar las investigaciones judiciales por lavado de dinero y otros delitos. En particular, una nota de Clarín de enero pasado revela que Toviggino logró reunir a periodistas de diferentes trayectorias en estos medios, que ahora parecen actuar en línea con sus intereses y los de la dirigencia del fútbol.
¿Qué hay detrás de escena?
Lo que llama la atención es la relación entre los medios, las empresas y las investigaciones judiciales. Por ejemplo, se allanaron las cocheras de Carnaval, uno de los canales asociados a Toviggino, en busca de autos que estarían en una mansión con vínculos sospechosos con el dirigente. La propiedad, ubicada en Villa Rosa, Pilar, ha sido objeto de investigaciones por lavado de dinero, ya que se encontraron autos de colección y otros bienes de lujo.
Además, se sabe que la empresa que lanzó Carnaval cambió de titularidad poco después de que salieran a la luz los vínculos con Toviggino, y que algunos empleados y empresas relacionadas también están bajo investigación. La justicia sospecha que esas operaciones podrían estar relacionadas con movimientos de dinero ilícitos y testaferros para esconder la verdadera propiedad de estos bienes.
¿Qué significa todo esto?
Este enredo revela que no solo se trata de un conflicto legal, sino de una red de intereses y poder que va mucho más allá del fútbol. La relación entre medios, empresas y dirigentes parece estar en el centro de una trama que aún está en investigación y que podría tener implicancias en todo el fútbol argentino.
Por ahora, la pelea sigue abierta, con la justicia intentando esclarecer qué hay detrás de estas conexiones y si realmente hay delitos que investigar. Mientras tanto, la historia demuestra que en el fútbol argentino, como en cualquier otra parte, los intereses económicos y políticos están muy ligados, y que las peleas judiciales pueden ser solo la punta del iceberg.




