¿Qué pasó en el Congreso? La visita polémica a represores y los insultos que sacudieron a los diputados
En medio de una discusión sobre la soberanía argentina en las Islas Malvinas, en el Congreso se desató un escándalo que dejó a todos con la boca abierta. Todo empezó en una reunión conjunta de varias comisiones, donde los diputados debatían un proyecto impulsado por el presidente Javier Milei. Pero la verdadera bomba fue la presencia de diputados libertarios que, en realidad, llevaron adelante una visita muy controversial: se reunieron con represores condenados por delitos de lesa humanidad en la cárcel de Ezeiza.
La visita a los represores: ¿qué ocurrió realmente? 🏛️🔒
El 11 de julio de 2024, un grupo de seis diputados libertarios recorrió la cárcel de Ezeiza y visitó a exmilitares condenados por torturas, asesinatos y desapariciones. Entre los que estuvieron allí, estaban Alfredo Astiz, Raúl Guglielminetti, Carlos Guillermo Suárez Mason Jr., Adolfo Donda y Antonio Pernías. La foto que circuló en ese momento mostró a los legisladores en la capilla del penal, todos sonrientes, con los represores y algunos entregándoles un borrador de proyecto para que puedan ser liberados o acceder a prisión domiciliaria.
Una de las diputadas libertarias, Rocío Bonacci, confirmó que ella estuvo en la visita, pero aclaró que en ese momento no sabía quiénes eran los internos ni la historia de cada uno. La actividad ocurrió pocos días después del desfile militar del 9 de Julio, en el que Milei y su vice Victoria Villarruel participaron en un acto con un tanque, en una imagen que generó mucha repercusión y polémica.
El debate en el Congreso: ¿cómo se desató el escándalo? 🔥🤬
La polémica en el Congreso explotó durante una reunión de comisiones en la que se discutía un proyecto de defensa de la soberanía, centrado en las Islas Malvinas. En ese momento, Beltrán Benedit, diputado por Entre Ríos, tomó la palabra y afirmó que los genocidas estaban presos y que, en realidad, quienes visitaban a estos presos estaban convalidando la dictadura militar y sus acciones.
Benedit, que no suele hablar mucho en esas reuniones, afirmó que en Argentina no hay ciudadanos procesados y condenados por genocidio, y justificó la visita a los represores diciendo que, en su país, acompañar a los enfermos, visitar a los presos y ayudar a los necesitados, es una costumbre de quienes tienen fe. Esto generó una fuerte reacción en Germán Martínez, diputado del bloque de Unión por la Patria, quien intentó interrumpirlo y que las cosas no pasaran a mayores.
Pero Benedit no se quedó callado y continuó defendiendo la dictadura militar, diciendo que fue un intento de las fuerzas subversivas de derrocar al gobierno democrático y que, por suerte, no lograron un genocidio. También criticó la judicialización de los genocidas y afirmó que no hay ningún ciudadano condenado por genocidio en Argentina, lo que generó aún más rechazo.
Insultos, amenazas y un enfrentamiento que quedó en la historia 🗣️💥
En medio de esas palabras, las cosas se caldearon aún más. Germán Martínez, indignado, expresó que la actitud de Benedit era para «cagarlo a trompadas». Los insultos y las amenazas quedaron grabados en videos que circularon por las redes y medios. El propio diputado de La Libertad Avanza, Juan Zapata, pidió que se mantuviera el decoro en la sesión, pero también reconoció que la situación se estaba yendo de control y terminó levantando la reunión de comisiones.
El escándalo en imágenes y la historia de la polémica visita 🖼️📸
La visita a los represores en Ezeiza no fue un hecho aislado. La imagen de los diputados con los condenados por delitos de lesa humanidad recorrió los medios y generó mucho rechazo. En esa oportunidad, algunos legisladores, como Lourdes Arrieta y María Fernanda Araujo, estuvieron presentes en la visita, y también se supo que un borrador de proyecto para liberar a los represores fue entregado por Guglielminetti a Benedit.
Lo que agravó aún más la polémica fue la denuncia de Arrieta, quien afirmó que habían sido engañados para participar en esa actividad y que no tenían idea de quiénes eran los internos ni de su historia. La diputada también vinculó la reunión con el gobierno y dijo que la actividad fue autorizada con el visto bueno de funcionarios oficiales. Sin embargo, la Cámara no tomó medidas concretas y el tema quedó en un limbo.
¿Por qué vuelve ahora a la discusión? 🔄📝
La visita y las declaraciones de Benedit volvieron a poner en el centro del debate una historia que parecía cerrada. Todo empezó cuando el bloque de Milei pidió la expulsión de un diputado del kirchnerismo, Juan Grabois, tras un cruce de insultos en una reunión anterior. Como respuesta, algunos sectores interpretaron que los hechos del 2024 y la polémica visita a los represores estaban siendo utilizados para desviar la atención.
Así, Benedit salió a defender sus acciones y a justificar su postura, instalando nuevamente en la discusión parlamentaria el tema de los represores y la dictadura. La tensión sigue en aumento, y la historia todavía no termina de resolverse en un Congreso donde los hechos parecen superar a las palabras.




