¿Quién es Claudio Tapia y qué pasa con su poder?

En medio de un escenario judicial complicado para la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio «Chiqui» Tapia sigue firme en un cargo que va mucho más allá del fútbol. Aunque su gestión en la AFA está siendo cuestionada por investigaciones por irregularidades en el manejo de fondos, Tapia mantiene una posición sólida en otra institución clave: la Ceamse.

El cargo que lo blindó 💪

A diferencia de su rol en la AFA, que enfrenta acusaciones y una investigación en marcha, Tapia continúa al frente de la Ceamse, la empresa estatal responsable del tratamiento de residuos en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Desde que asumió en enero del año pasado, logró asegurar al menos otro período más en ese puesto, con el respaldo del gobernador Axel Kicillof.

El cargo en la Ceamse es muy importante, no solo porque Tapia recibe más de 100 millones de pesos al año, sino también porque le permite tener una influencia directa en los municipios de la región. La relación con los intendentes, muchos de ellos peronistas, le da un poder político que trasciende el fútbol y lo posiciona como un actor clave en la política local.

¿Por qué la Ceamse es tan importante?

La empresa administra uno de los servicios públicos más sensibles de la zona: la gestión de residuos de 52 municipios bonaerenses y de la Ciudad de Buenos Aires. Para que esto funcione sin problemas sociales o ambientales, necesita acuerdos permanentes con los intendentes, quienes dependen del organismo para mantener un servicio básico y sin conflictos.

Esto significa que Tapia, a través de su liderazgo en la Ceamse, tiene una llegada privilegiada a esos municipios y, por ende, un poder que va más allá del fútbol. En las últimas semanas, se lo vio en público con dirigentes oficiales del gobierno provincial, como Carlos Bianco, jefe de asesores de Kicillof. Esas fotos no son casualidad: muestran que, pese al escándalo judicial, su respaldo institucional sigue firme.

 

Movidas en el conurbano y estrategia política 🔥

Otra jugada importante fue su presencia en el conurbano bonaerense, donde se reunió con intendentes influyentes como Nicolás Mantegazza (San Vicente) y Gastón Granados (Ezeiza). Ambos son cercanos a Cristina Kirchner, pero también tienen buena relación con Kicillof. La estrategia parece ser clara: fortalecer su red política en la provincia para construir una agenda propia, diferenciada de otras figuras del fútbol, como Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes de La Plata, que ha sido crítico con Tapia.

De hecho, Verón resaltó recientemente la gestión del intendente Mario Secco, un dirigente con fuerte vínculo con Cristina, en un acto público. La disputa no solo es futbolística, sino también política, y Tapia apuesta a consolidar su liderazgo en ese tablero.

 

El escándalo judicial y su impacto ⚠️

Mientras tanto, la situación en la AFA sigue siendo delicada. La investigación judicial por posibles irregularidades en el manejo de fondos y retenciones impositivas puso en jaque a la conducción del fútbol argentino. Tapia asegura estar tranquilo, alegando que no está imputado, pero las novedades en la causa y las irregularidades detectadas en los balances, por unos 450 millones de dólares, dejan la puerta abierta a problemas futuros.

Por si fuera poco, también están en la mira otros casos relacionados, como la denuncia de la DGI contra Sur Finanzas, una empresa vinculada a la AFA y a clubes del fútbol, por lavado de dinero y evasión de impuestos por millones de dólares. Además, se investiga una lujosa mansión en Villa Rosa, vinculada al tesorero Pablo Toviggino, y el posible desvío de 42 millones de dólares desde una empresa que maneja fondos del exterior.

 

¿Qué sigue para Tapia?

En un escenario donde el fútbol argentino enfrenta serios problemas judiciales, Claudio Tapia mantiene su influencia y respaldo en otros ámbitos políticos. La clave está en que su cargo en la Ceamse le permite seguir teniendo poder en la política bonaerense, en momentos en que su figura en el fútbol está en el centro de la tormenta. La pregunta que muchos se hacen ahora es cuánto tiempo podrá sostener su liderazgo en medio de tanto escándalo, y qué impacto tendrá esto en su futuro dentro del fútbol y la política local.