Chiche Gelblung: El maestro del periodismo que hizo historia con su estilo único 🎤📰
El mundo del periodismo en Argentina perdió a uno de sus referentes más icónicos. Samuel “Chiche” Gelblung, a los 82 años, dejó un legado lleno de historias memorables, polémicas y una forma de hacer periodismo que marcó a varias generaciones.
Un estilo inconfundible y polémico
Chiche era conocido por su carácter directo y a veces confrontativo, pero también por su creatividad y su capacidad para sorprender. En sus más de 60 años en la profesión, no dudó en hacer cosas arriesgadas para captar la atención del público. Por ejemplo, en una ocasión, confesó que fue el primer argentino en tomar Viagra. La anécdota es famosa: se puso colorado, creyendo que iba a tener un ataque al corazón, pero luego explicó que no le pasó nada.
El deseo de morir en vivo y la pasión por la televisión
Antes de su fallecimiento, Gelblung expresó que le hubiera gustado morir en televisión, algo que interpretaba como su medio preferido. Aseguraba que la televisión tenía más onda que la radio o los streaming, y que, si tuviera que elegir, preferiría que su final fuera en vivo para que todos lo vieran. Esta pasión por el medio en que trabajó toda su vida quedó reflejada en su actitud frente a los medios.
Una carrera llena de historias y anécdotas
Desde sus inicios, Chiche supo entender que el periodismo podía ser mucho más que informar: podía entretener y generar impacto. Para eso, no dudó en hacer reportajes creativos, como una portada que simulaba la muerte de Pablo Picasso con un póster desplegable, o en arriesgarse en situaciones peligrosas, como en los años 70, cuando inventó una amenaza de bomba para conseguir una entrevista exclusiva. La historia cuenta que, en esa ocasión, fingió que había una bomba en un avión de British Airways para que los periodistas pudieran abordar el vuelo y obtener la nota que buscaba.
El impacto en la televisión y la radio
Gelblung también fue protagonista de programas que marcaron época. Su ciclo Memoria en Canal 9, por ejemplo, fue famoso por sus investigaciones bizarras y experimentos como la recreación de una autopsia a un extraterrestre. En ese programa, incluso se atrevió a mostrar cómo sería un supuesto incidente de Roswell, con órganos falsos y personajes disfrazados, todo para captar la atención del público y mantener el rating alto.
Otra de sus innovaciones fue el uso del polígrafo, que convirtió en su sello distintivo. Lo usaba para entrevistar personajes polémicos, como el caso de Guillermo Luque, acusado del crimen de María Soledad Morales, o figuras mediáticas como John Bobbitt, famoso por su mutilación. La técnica del polígrafo se convirtió en una herramienta que ayudaba a Gelblung a detectar mentiras y a hacer que sus entrevistas fueran más impactantes.
Momentos polémicos y enfrentamientos
Su carácter fuerte no estuvo exento de polémicas. En 2015, una panelista de su programa Argentina Despierta, Amalia Granata, renunció por el maltrato que decía recibir del conductor. Además, en otras ocasiones, Gelblung protagonizó incidentes en vivo, como en el programa Polémica en el Bar, donde tuvo discusiones con otros conductores y panelistas. Incluso, en una ocasión, salió de la mesa tras un cruce con Rodrigo Lussich, dejando en evidencia su carácter confrontativo.
El periodismo de impacto y sus momentos más memorables
Gelblung no temía a las historias fuertes. En su ciclo Memoria, se atrevió a entrevistar a Yiya Murano, conocida como la envenenadora de Monserrat, asegurando que, si las condenas eran ciertas, sería la primera asesina serial en la historia argentina. También entrevistó a figuras como Graciela Alfano y Matías Alé, poniendo en evidencia las relaciones complicadas y los momentos difíciles de sus vidas públicas.
Su última aventura: Ucrania en plena guerra
A los 78 años, Gelblung volvió a demostrar su pasión por el periodismo de guerra. En 2022, viajó a Ucrania para cubrir el conflicto con Rusia, creyendo que la curiosidad y el compromiso no tienen edad. En ese momento, afirmó que había que estar donde las cosas importantes suceden, y que eso era parte de su esencia profesional.
Un legado que trasciende
Chiche Gelblung fue mucho más que un periodista: fue un showman, un innovador y un personaje que dejó huella en la televisión y la radio argentinas. Sus anécdotas, sus riesgos y su estilo único lo convierten en una figura que siempre será recordada por su forma de entender y hacer periodismo con creatividad y valentía.




