El fútbol de Ascenso y su doble desafío
El fútbol argentino, especialmente en la segunda división conocida como Ascenso, no solo enfrenta la presión de ganar en la cancha, sino que también lidia con una dura realidad económica. Para muchos clubes, la plata es casi tan importante como los goles, y en este escenario, Chaco For Ever está atravesando un momento muy difícil que va más allá de los resultados deportivos.
Un club en aprietos: las palabras del presidente
El presidente de Chaco For Ever, Héctor Gómez, no se guardó nada y en una entrevista en Master FM 89.9 lanzó una frase impactante: «No sé cuánto podrá resistir Chaco For Ever en lo económico». Con esas palabras, dejó en claro que el club está en una crisis que se refleja en todo, incluso en la cancha. Aunque el equipo todavía no ha ganado en esta nueva temporada y sólo sumó un punto en tres partidos, el problema va mucho más allá de los resultados deportivos.
Las cifras que alarman 🔢
Gómez explicó que la situación económica del club es muy delicada. Para mantener las operaciones diarias, Chaco For Ever necesita aproximadamente 200 millones de pesos por mes. De esa suma, 150 millones van en sueldos, 25 millones en alquileres y otros 25 en gastos de viajes. Sin embargo, la realidad es que el club recibe cerca de 80 millones mensuales gracias a aportes de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino) y del Gobierno provincial.
La diferencia entre los ingresos y los gastos es enorme, y eso genera una tensión constante. Además, el apoyo de los hinchas no alcanza: con unos 1.500 socios activos, el club necesita al menos 5.000 para cubrir sus gastos. En el último partido de local contra San Telmo, solo 800 socios retiraron su entrada, lo que refleja la poca participación de la hinchada en estos momentos difíciles.
El impacto en las finanzas y en la cancha 🏟️
El presidente también habló sobre los costos de jugar en casa. Para un partido, el club gasta casi siete millones de pesos en árbitros, operativos policiales y seguridad privada, pero la recaudación en ese encuentro fue de solo cinco millones. Esto significa que, en términos económicos, jugar de local termina siendo una pérdida para el equipo.
Por si fuera poco, los sponsors, que podrían ser una fuente de ingreso importante, también están en problemas. Gómez explicó que Chaco For Ever tiene convenios que en total equivalen a 700 millones de pesos por mes, pero los pagos se atrasan por burocracia, lo que agrava aún más la crisis financiera.
¿Qué pasa con el futuro del club?
La situación en Chaco For Ever es un ejemplo claro de cómo los problemas económicos pueden poner en jaque a un club. La falta de recursos, el poco apoyo de los hinchas y los retrasos en los pagos a sponsors hacen que el equipo esté en una situación muy vulnerable. La pregunta que todos se hacen ahora es cuánto tiempo podrá seguir así, y qué medidas se podrán tomar para salir adelante.
¿Y los resultados en la cancha?
Pese a la crisis, el equipo todavía busca mejorar en la tabla. Sin embargo, la realidad económica y la poca inversión afectan directamente en el rendimiento deportivo. La presión no solo está en ganar, sino en encontrar una solución para que Chaco For Ever pueda seguir compitiendo sin hundirse en la crisis.
Un espejo de un problema más grande
Este caso refleja una problemática que también atraviesan otros clubes del Ascenso y del fútbol argentino en general. La economía y la gestión financiera se vuelven fundamentales para que el deporte pueda seguir siendo un espacio de pasión y competencia. Mientras tanto, en Chaco, la espera por mejores tiempos continúa, con la esperanza de que el club logre salir de este hoyo financiero.




