¿Quiénes son Marcela y Aldo? La pareja que conquistó el Campeonato de Tango Salón 🏆

En un mundo donde los jóvenes suelen ser los protagonistas de las historias más emocionantes, dos adultos mayores demostraron que la pasión y la perseverancia no tienen edad. Marcela Pilatti, de 59 años, y Aldo Romero, de 62, se coronaron campeones en el reciente Campeonato de Tango Salón organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La particularidad: ambos compiten en la categoría llamada «Senior», que incluye personas que rondan los sesenta años, y en algunos casos, mayores todavía.

Recorridos diferentes, una pasión en común ❤️

Marcela, que vive en la zona norte del Gran Buenos Aires, tiene un pasado ligado a la música y la docencia. Fue profesora y inspectora en conservatorios provinciales y, tras jubilarse, se convirtió en una apasionada del baile, especialmente del tango. Aunque bailó otros ritmos durante años, fue el tango el que finalmente la conquistó por completo. Desde hace varios años, da clases de baile, apoyada en su experiencia como docente y su amor por la música.

Por su parte, Aldo nació en Tucumán y llegó a Buenos Aires en 1989, cuando consiguió un trabajo como taquígrafo en la Cámara de Senadores de la Nación. Hoy, tras jubilarse, trabaja en un show de tango en San Telmo y realiza viajes frecuentes a Denver, en Estados Unidos, para participar en otros espectáculos del género. Aunque lleva menos tiempo en el mundo del tango —unos quince años—, su historia con la música y la danza es intensa y llena de anécdotas.

¿Cómo se conocieron? Un encuentro casual que cambió su destino 💕

El destino los cruzó en una competencia en agosto de 2024, en la categoría de Tango Salón. Ambos bailaban con diferentes parejas y apenas se habían saludado en ese evento. Sin embargo, una noche, en la entrada del Salón Marabú, Aldo saludó a Marcela y, más tarde, la invitó a bailar. La química fue instantánea, y entre tango y tango, le propuso que formaran pareja para el próximo campeonato.

Al principio, Aldo dudó. Había sido campeón anteriormente y no le interesaba volver a competir por nervios o por el ego que a veces acompaña a los bailarines. Pero, finalmente, aceptó, y así comenzaron a entrenar juntos, desarrollando un estilo propio que combina sus diferentes experiencias y estilos.

El arte de bailar tango a cualquier edad 🎶

Marcela empezó en el mundo del tango en Gran Bourg, trabajando con maestros que le enseñaron un estilo elegante, con pasos largos. Aldo, en cambio, tuvo una formación más variada, con influencias de reconocidos maestros como Gustavo Naveira y Giselle Anne, pero adaptando y creando su propio estilo, teniendo en cuenta su cuerpo, edad y altura.

Su secreto, según ambos, es la pasión por aprender y conocer cada detalle de la música. Para prepararse para el campeonato, además de tomar clases juntos y milonguear, estudian las canciones y las orquestas. Aldo destaca que, en estos eventos, lo importante no es solo bailar, sino conocer bien la música: saber el nombre del tango, cuántas frases tiene, las variaciones musicales, y anticiparse a ellas en la pista.

Milongas y cambios en la cultura del tango 🕺💃

Ambos reconocen que la escena del tango en Buenos Aires ha cambiado con los años. Aldo, que empezó a ir a milongas en los 2000, recuerda que en esa época había muchas más extranjeros en los eventos, principalmente por el turismo. Hoy en día, los lugares como el Salón Marabú y Gricel mantienen viva la tradición, pero las milongas se han adaptado a los tiempos, incorporando diferentes estilos y códigos.

Marcela opina que esta evolución es positiva, ya que permite que el tango siga vivo y en sintonía con la sociedad actual. Ella también destaca que, en las milongas tradicionales, todavía se mantienen ciertas reglas, como los códigos para invitar a bailar y el uso de zapatillas en las milongas más informales. Pero, a la vez, sugiere que sería bueno que también las mujeres puedan invitar a bailar, rompiendo un poco con las tradiciones.

¿Qué significa ganar a cualquier edad? 💥

Para estos campeones, ganar no es solo un reconocimiento, sino una demostración de que nunca es tarde para seguir soñando y disfrutando del tango. La historia de Marcela y Aldo inspira a muchos a no poner límites, a seguir aprendiendo y a dejarse llevar por la pasión, sin importar cuántos años tengan en el calendario.

En un mundo que a veces parece centrarse en lo joven y lo efímero, ellos muestran que el arte y la pasión pueden mantenerse vigentes, y que la experiencia solo suma en el escenario. ¿Y vos? ¿Qué pasión te gustaría seguir explorando sin importar la edad?