¿Por qué los bancos centrales están apostando más por el oro? 💰

Después de un comienzo de año bastante tranquilo, en febrero los bancos centrales de todo el mundo dieron un giro y volvieron a comprar oro en cantidades significativas. La razón parece estar relacionada con las fluctuaciones en el precio del metal y la incertidumbre en el escenario internacional, especialmente por la escalada en Medio Oriente y los movimientos estratégicos de algunos países.

El precio del oro: una montaña rusa 🎢

El valor del oro en enero alcanzó picos históricos, llegando a 5.350 dólares por onza, su máximo en años, y subió más de 1.500 dólares en 2025. Sin embargo, a principios de febrero, su precio cayó a unos 4.750 dólares. La tensión en Medio Oriente, que empezó a escalar en ese mes, hizo que el oro subiera a 5.250 dólares, pero después volvió a caer por debajo de los 4.500 dólares. Hoy, el oro intenta recuperar algo de terreno y se mantiene en torno a los 4.600 dólares.

¿Qué dicen los datos? 📊

Según el Fondo Monetario Internacional y otras fuentes, en febrero, los bancos centrales compraron aproximadamente 19 toneladas de oro. Aunque es menos que en 2025, cuando adquirieron casi 330 toneladas, la tendencia muestra que siguen apostando fuerte a este metal. De hecho, en enero pasado, las compras netas fueron solo 5 toneladas, lo que indica cierta pausa tras un año de compras intensas.

Lo interesante es que en febrero, Polonia fue el país que más oro compró, con 20 toneladas, su mayor compra desde febrero de 2025. La reserva total de ese país ahora supera las 570 toneladas, y su objetivo es llegar a las 700 toneladas. Además, Uzbekistán sumó 8 toneladas, llevando sus reservas a 407 toneladas, casi el 88% de sus reservas totales. Otros países como Malasia, República Checa y China también continuaron comprando en cantidades moderadas, mientras que Turquía y Rusia fueron los principales vendedores, con unas 8 y 6 toneladas, respectivamente.

¿Qué está pasando en África y en otros países? 🌍

Una tendencia que se nota en febrero es que varios países africanos están usando el oro para diversificar sus reservas y reducir riesgos. El Banco de Uganda lanzó un programa para comprar oro desde hace dos años, y en 2026 empezó a adquirir activamente, con la meta de comprar al menos 100 kg en los próximos meses. Lo mismo está haciendo el banco central de Kenia, que también busca fortalecer sus reservas en medio de un escenario económico incierto.

Estas estrategias muestran que los países emergentes están cada vez más interesados en el oro como una herramienta para protegerse y equilibrar sus reservas internacionales.

¿Qué puede significar todo esto? 🤔

La reactivación de las compras en febrero indica que, a pesar de la incertidumbre y los cambios en los precios del oro, los bancos centrales siguen confiando en este metal como un refugio seguro. La estrategia de países como Polonia, Uzbekistán y los africanos apunta a que el oro sigue siendo una opción clave para gestionar riesgos económicos y políticos.

Por otro lado, algunos países como Turquía y Rusia redujeron sus reservas, pero en realidad, en el caso turco, parece que utilizaron parte del oro para operaciones financieras, vendiendo y luego recomprando, según explicaron en Turquía.

¿Qué esperar para los próximos meses? 🚀

El mercado del oro continúa siendo un escenario de interés para los países que buscan diversificar sus reservas y protegerse ante la incertidumbre global. La tendencia de compras por parte de bancos centrales en mercados emergentes y en África sugiere que el oro seguirá jugando un papel importante en las estrategias económicas internacionales.

En definitiva, mientras las tensiones internacionales y las fluctuaciones en los precios del oro marcan la pauta, los países parecen apostar a que este metal, considerado tradicionalmente como un refugio seguro, seguirá siendo clave en sus reservas. La pregunta es cuánto más seguirán comprando y qué impacto tendrá en los precios a largo plazo.