Un viaje musical que empezó en la niñez y sigue sorprendiéndonos 🚀

Ariel Ardit, un referente del tango contemporáneo, lleva años explorando diferentes caminos en su carrera artística. Pero hace siete años, algo cambió: sintió la necesidad de probar otros estilos y, sin perder su esencia, decidió aventurarse en un proyecto especial que lo llevó a grabar un disco dedicado a Sandro.

De Córdoba a los escenarios del mundo 🌍

El camino de Ariel comenzó en Córdoba, donde a los cuatro años debutó en un teatro cantando «Rosa Rosa». Su familia, fanática de Sandro y otros ídolos, lo motivó desde pequeño. De hecho, sus tíos tenían guitarras similares a las de Sandro y veían sus películas todo el día. Eso influyó en su amor por la música y en su forma de entender el canto.

Antes de dedicarse por completo a la música, Ariel hizo de todo: fue mozo, parrillero, trabajó en un sex shop y en un negocio de fotografía. También soñaba con ser futbolista y llegó a probarse en River y Huracán, aunque no quedó. Sin embargo, su pasión por el canto siempre estuvo presente, y fue su madre quien lo alentó a estudiar y perfeccionarse en esa rama.

La influencia de Gardel y la pasión por el tango 🎼

Mientras estudiaba canto lírico con la intención de seguir en Europa, Ariel se encontró con la magia de Gardel y decidió que ese era su camino. La voz del ídolo del tango le impactó tanto que sintió que no hacía falta hacer arreglos para cantar como él. Desde entonces, el tango se convirtió en su sello y en una parte esencial de su vida.

Pero no todo fue tango en su vida. Ariel también se apasionó por otros géneros y logró reconocimiento con premios Gardel, un Konex y nominaciones a los Grammy Latinos. Sin embargo, siempre mantuvo en su corazón la admiración por Gardel, cuyo legado lleva tatuado en su brazo.

Sandro, un ídolo que volvió a aparecer en su camino 🎤✨

En 2015, en un homenaje con la Orquesta Sinfónica de Medellín, Ariel rindió tributo a Sandro, quien falleció en 2015. Pero fue hace unos años, en un show con Lidia Borda en el Torquato Tasso, que Sandro volvió a su vida en forma de música y emoción. Ariel grabó un disco titulado «Sandro Así», donde reinterpretó temas del Gitano con arreglos modernos y un estilo muy personal.

El álbum incluye canciones como «Penumbras», «Porque yo te amo», «Trigal» y, por supuesto, «Rosa Rosa». La tapa del disco es especial: Ariel decidió no poner su cara ni la de Sandro, sino que eligió simbolizarlo con rosas y un maniquí que encontró en un galpón, que terminó siendo parte de la portada, en una especie de homenaje muy simbólico.

Un artista que desafía límites y rompe moldes 🎭🔥

El nuevo disco no solo es una muestra de admiración, sino también una declaración artística. Ariel contó que el arte de la tapa fue idea de un diseñador que nunca había escuchado a Sandro, y que representó a muchas voces de cantores a través de rosas. Además, en una anécdota que parece sacada de una película, Ariel llevó a Sandro a Cosquín, uno de los festivales folclóricos más importantes del país, con su saco negro y rosas, en una especie de travesura que sorprendió a todos.

Su participación en eventos de fútbol también tiene su momento destacado. Ariel es un fanático de Talleres y quiso ser futbolista. Probó en River y Huracán, pero no quedó. Sin embargo, en los últimos años volvió a River para cantarle el Himno a la selección, en varias ocasiones, incluso logrando emocionar a la hinchada y al arquero Emiliano Martínez, conocido como «Dibu».

El cruce entre pasiones y la identidad artística 🖤🤍

Para Ariel, no hay contradicción en ser un cantante de tango que también rinde homenaje a Sandro, uno de los ídolos del rock y la música popular argentina. En sus redes sociales, recibió mensajes que le dicen que ese es su camino, y él mismo asegura que seguirá siendo cantor de tango, porque en esas canciones también se reconoce y expresa su esencia.

Lo interesante de su historia es cómo combina influencias, pasiones y un respeto profundo por sus raíces mientras experimenta con nuevas propuestas. Ariel Ardit no solo canta, sino que también desafía los límites del género y se atreve a explorar nuevas formas de expresión, manteniendo siempre su autenticidad.

¿Qué sigue para este artista que desafía moldes? 🚀

Con un futuro lleno de proyectos, Ariel planea seguir interpretando a Sandro y también seguir ligado al tango. Sus hijas, que colaboraron en la producción del disco, y su madre, que al principio tuvo dudas, ahora lo apoyan y disfrutan verlo crecer en esta nueva faceta. La historia de Ariel Ardit es un ejemplo claro de cómo el talento y la pasión pueden llevarte a cruzar fronteras y reinventarte sin perder la esencia.