Un panorama complicado en el mercado laboral
En el segundo trimestre de 2026, la situación del empleo en Argentina mostró señales preocupantes. La tasa de desempleo alcanzó el 7,9%, un porcentaje que no se veía desde 2021, cuando el país todavía intentaba salir de los efectos de la pandemia. Esto significa que casi 2 millones de personas están sin trabajo, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Pero no solo eso: la informalidad, es decir, los trabajos precarios o sin protección, también creció y llegó a un récord del 45%. Esto indica que casi la mitad de los trabajadores en Argentina están en condiciones menos seguras, en empleos sin estabilidad ni beneficios formales.
¿Qué significa esto para la gente?
El aumento de la informalidad y el desempleo refleja un mercado laboral en crisis. La cantidad de personas en condiciones precarias subió en el último año, pasando de un 43,2% a un 45%. En números, esto involucra a unos 10,2 millones de argentinos en empleos informales, mientras que 12,5 millones trabajan en condiciones formales.
Este escenario se ve reflejado en la caída de los salarios y en la dificultad que enfrentan muchas familias para mantener su nivel de vida. La pérdida de empleos en sectores clave como la industria, el comercio y la construcción es alarmante. La industria, por ejemplo, pasó de tener un 7% de desocupación a un 9,5%, y el comercio aumentó su tasa del 16,7% al 18,5%.
Las regiones más afectadas 🌎
El impacto no es igual en todo el país. La zona pampeana, que incluye provincias como Córdoba y Santa Fe, tiene una desocupación del 9,7%. En el Gran Rosario, llega al 11,5%, y en el Gran Córdoba, al 10,5%. El Gran Buenos Aires también muestra un aumento, con un 8,2%. Dentro del conurbano, la tasa de desempleo alcanza el 8,8%, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires se mantiene en un más bajo 5,6%.
¿Por qué está pasando esto?
Expertos explican que una de las causas principales es la caída en los empleos registrados. Para muchas familias, esto significa que los ingresos ya no alcanzan solo con un trabajador en casa. La respuesta en muchos casos es que otros miembros de la familia salgan a buscar trabajo, incluso en empleos informales o en la economía popular, que no ofrecen estabilidad ni beneficios.
Además, con salarios en baja y más personas buscando empleo, se genera un círculo vicioso: más gente en busca de trabajo y menos empleos formales disponibles.
¿Qué pasa con la tecnología y el futuro laboral? 🤖
Por otro lado, en el mundo digital y tecnológico, las empresas en Argentina todavía prevén contratar más personal, pero enfrentan un problema: no encuentran los perfiles adecuados. La brecha entre lo que las empresas necesitan y lo que los trabajadores ofrecen sigue siendo un desafío importante.
Y no solo eso: un estudio muestra que casi la mitad de los argentinos cree que la inteligencia artificial puede eliminar empleos. Los mayores de edad son los que más temen perder su trabajo ante la llegada de nuevas tecnologías, lo que refleja inquietud sobre cómo se va a transformar el mercado laboral en los próximos años.
¿Qué podemos aprender de todo esto?
Este panorama nos muestra que, aunque Argentina tiene mucho potencial, todavía enfrenta desafíos en su mercado laboral. La informalidad y el desempleo en aumento son señales claras de que se necesita una estrategia para crear más empleos y mejorar las condiciones de quienes trabajan en la economía informal.
También es importante que las políticas públicas y las empresas trabajen juntas para ofrecer oportunidades que permitan a los trabajadores capacitarse y adaptarse a los cambios tecnológicos que ya están en marcha.
Lo que viene
La situación requiere atención urgente, porque el mercado laboral no solo afecta a quienes buscan trabajo, sino a toda la sociedad. La clave será encontrar un equilibrio entre protección social y oportunidades de empleo formal que permitan a más argentinos tener un mejor futuro.




