El regreso que todos esperaban 🏟️
Desde que Ángel Di María volvió a jugar en Argentina, las miradas no dejan de posarse en él. Tras su regreso, en los primeros partidos, la gente lo celebraba con aplausos y ovaciones, agradecida por los títulos que consiguió con la Selección Argentina y su carrera internacional. Pero la emoción empezó a cambiar cuando el fútbol mostró su cara polémica, y algunos partidos se tiñeron de debates por decisiones arbitrales discutidas.
La polémica en la cancha ⚖️
Uno de los momentos que más dio que hablar fue un penal en un partido en Santiago del Estero. La jugada en cuestión fue muy fina y discutible. El árbitro, Darío Herrera, inicialmente no cobró penal, pero tras revisar el VAR, decidió sancionar la falta. La acción fue muy polémica: algunos piensan que fue un contacto mínimo, mientras que otros creen que fue suficiente para marcar penal. Lo cierto es que Di María tomó la pelota, asumió la responsabilidad y convirtió el gol que puso a Central 2-1 arriba.
Tras el partido, el propio Di María explicó su postura. Comparó esa jugada con la que sufrió en la final del Mundial de Qatar contra Francia, donde también le cobraron un penal por un toque en el área. «Es parte del fútbol de hoy, y a nosotros nos tocó esta vez», dijo el futbolista. Además, lamentó el final del partido por la polémica, pero aseguró que nada hizo para que pasara esa situación y que los rivales tienen sus excusas.
El héroe de la noche y su magia en la cancha ✨
Pero más allá de la polémica, lo que quedó en la memoria fue la actuación de Di María. El futbolista, conocido por su zurda mágica, empezó la remontada con un golazo de tiro libre, un recuerdo de tiempos pasados. Antes de la jugada, pensó en un gol famoso de Messi en la Copa América y decidió intentarlo. La pelota entró, y él mismo reconoció que no es Leo, pero que quiso intentarlo porque siempre se inspira en su ídolo.
La noche fue de Di María. Primero empató el partido, luego puso a Central en ventaja con un gol que despertó la alegría en toda la hinchada y en el propio jugador. Julián Fernández sumó el tercer tanto, cerrando la noche perfecta para los de Rosario. Para Di María, ese gol fue mucho más que un simple tanto: fue la confirmación de que había vuelto a casa para vivir una de las etapas más importantes de su carrera.
Un sueño cumplido y más de lo que esperaba 🏆
Di María había dicho en su presentación en julio de 2025 que su deseo era ser campeón con Rosario Central. Y ese anhelo, que parecía una ilusión, hoy es una realidad. Con los dos títulos logrados en esta etapa, suma un total de 38 trofeos en su carrera. Eso lo posiciona como uno de los argentinos más ganadores de la historia, solo detrás de Lionel Messi, que acumula 48.
Su camino fue largo y lleno de logros en distintas partes del mundo: Rosario, Lisboa, Madrid, Manchester, París, Turín y la Selección Argentina. Pero su retorno a casa tenía un objetivo claro: completar esa parte de su historia que le faltaba. Y no solo lo logró, sino que además se convirtió en uno de los ídolos del club y en un ejemplo de perseverancia y amor por su tierra.
¿El fin de una leyenda? ¡Para nada! 🔥
Con 38 títulos en su espalda, Di María no solo suma trofeos, sino también historias de vida que inspiran. A pesar de los debates, las polémicas y las noches de nervios, su regreso a Rosario Central dejó en claro que, para él, la verdadera gloria está en conquistar sueños y hacer felices a quienes lo apoyan. Ahora, más que nunca, su historia en el fútbol argentino está más viva que nunca y promete seguir dando que hablar.




