Un show que trasciende el tiempo ⏳🎶
El pasado viernes 6, Alejandro Sanz volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los grandes en la historia de la música latina. Con 57 años y más de 35 de carrera, el cantante español llenó el Campo de Polo en Buenos Aires con un espectáculo que fusionó nostalgia, evolución y una energía que no pasa de moda.
¿Una historia que no envejece? 💫
Desde sus inicios en 1991 con la canción «Viviendo deprisa», Sanz ha logrado mantenerse vigente, a pesar de que muchas de sus letras parecen sacadas de otra época. Habla de cartas, llamadas analógicas y poesía epistolar, pero sus temas siguen siendo cantados por nuevas generaciones, como las hijas de sus propias fans. Esa mezcla de lo clásico con lo actual es parte de su encanto y su magia en el escenario.
Una banda internacional para un concierto épico 🌎🎺
Desde Bosnia hasta Nueva York, pasando por Cuba y las Islas Canarias, una banda multinacional acompañó a Sanz en esta gira llamada «¿Y ahora qué?». La variedad de músicos, con instrumentos que iban desde saxofones hasta trompetas y teclados, aportó a la charla musical una textura única, haciendo que cada canción se sintiera fresca y poderosa. La química en escena fue tal que parecieron transformar el campo en un pequeño mundo donde la música y las emociones se mezclaron sin límites.
Invitada especial y momentos íntimos 💏🎤
Para acompañar su set, Yami Safdie subió al escenario para cantar a dúo «Cuéntame» y compartir un mate en escena, un gesto que reforzó esa idea de que la música también es amistad y complicidad. Durante el recital, Sanz fue el que más que escuchar, invitaba a recordar esas historias de amores que no salieron bien, esas microtragedias que todos hemos vivido alguna vez.
El arte de emocionar sin excesos 🎭🎶
A lo largo del show, Alejandro no solo cantó sino que también dialogó con el público, hizo chistes y hasta elogió Buenos Aires. Pero siempre, la música estuvo en el centro. Con esa voz suave y esa guitarra clásica que ha sido su sello, el artista se apoyó en un repertorio que combina sus grandes hits con nuevas canciones, manteniendo ese equilibrio entre lo que fue y lo que es.
Un toque andaluz en el corazón de Buenos Aires 💃🌹
Aunque nació en Madrid, la influencia del flamenco en su forma de sentir y hacer música está presente en cada acorde, en cada pausa. Esa herencia cultural, combinada con su estilo personal, le da una identidad única que trasciende fronteras. En el final del concierto, la fiesta se desbordó: Sanz convirtió el campo en una rave, transformando canciones como «Corazón partío» y «Viviendo deprisa» en auténticas celebraciones electrónicas, con un DJ que le dio un toque moderno y vibrante.
Un final que deja huella 🎉💖
Al terminar, Sanz se retiró con la sensación de haber sido uno más en esa historia de amor que construyen sus canciones. Conscientemente, sabe que su rol va más allá de ser un simple cantante: es un ilusionista que, con solo un acorde, despierta sentimientos dormidos y conecta generaciones. Y en esa conexión, reside su verdadera magia.




