Un final lleno de emociones en el predio de Ezeiza

El día que muchos esperaban llegó. Lionel Messi, uno de los jugadores más grandes de la historia del fútbol, realizó su último entrenamiento con la selección argentina en el predio de Ezeiza. Después de tantos sueños, logros y momentos inolvidables, la despedida se sintió en cada rincón del lugar, en cada mirada y en cada lágrima contenida.

Pasadas las 17:30, Messi y sus compañeros comenzaron a pisar la cancha principal, en un momento que parecía detenido en el tiempo. Con una sonrisa en el rostro, el capitán más emblemático se preparó junto a sus fieles acompañantes: Rodrigo De Paul, Giovani Lo Celso, Nicolás Otamendi, Cuti Romero, Lisandro Martínez y Julián Alvarez. Todos con la misma emoción, sabiendo que estaban viviendo un momento único.

Una multitud que no pasa desapercibir 🎉

Lo que en un día común sería un entrenamiento tranquilo, se convirtió en una verdadera fiesta. La zona cercana al ingreso principal de Ezeiza se llenó de hinchas con banderas, camisetas y gorros de la selección. Se pudo ver incluso una bandera de Bolivia, que dejó en claro cuánto se quiere a Messi en diferentes partes del mundo. Juan Antonio Montania, un hincha que vino desde Santa Cruz de la Sierra en su auto con sus nietos, contó que viajaron durante tres días para despedir al que consideran el mejor jugador del mundo. “Lo amamos, no hay otro como él. Esto no se ve todos los días”, expresó con emoción.

Y la presencia de la prensa también fue importante. Más de 1.000 acreditaciones llegaron de diferentes países, y unos 100 periodistas estuvieron en la última práctica en el predio que lleva el nombre de Messi. La expectativa por verlo en acción se sentía en el aire, mientras los hinchas aguardaban ansiosos el partido contra Benín en el Estadio Monumental a las 20:00.

El entrenamiento final: momentos para recordar 💫

Desde las 17:30, los jugadores comenzaron a entrenar en el campo. Messi, siempre en la cancha, se colocó en la zona conocida como “que no se caiga (la pelota)”, junto a sus compañeros de confianza. Entre risas y pases, se notaba la familiaridad y el cariño que los une. Hubo un momento divertido cuando Messi le tiró un pase exigido a De Paul, que no pudo dominar, y la pelota terminó en los pies de otros jugadores, mientras todos se reían y De Paul le señalaba con el dedo, en un gesto cargado de humor.

El entrenamiento fue dirigido por el profe Luis Martín, que motivaba a los jugadores con sus movimientos de calentamiento. En el costado del campo estaban presentes figuras como el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, y amigos especiales de Messi como Marcos Acuña, campeón del mundo en 2022, Ezequiel Lavezzi, su compañero en la selección, y Cristian “Kily” González, actual entrenador de Leo en el Inter Miami.

Un momento para la historia y el corazón ❤️

Al caer el sol, el predio de Ezeiza se convirtió en un escenario cargado de sentimientos. El último entrenamiento de Messi fue mucho más que un simple movimiento en el césped; fue un homenaje a una carrera llena de éxitos, sacrificios y pasión. Muchos saben que no solo están viendo a un futbolista, sino a una leyenda que marcó una época y que dejó una huella imborrable en todos los que lo vieron jugar.

La despedida de Messi en Argentina no es solo un adiós, sino un reconocimiento a su legado y a la alegría que brindó a millones. La noche del martes en el Monumental será el cierre de un capítulo que quedará en la memoria de todos los que aman el fútbol. Y mientras la hinchada se prepara para despedirlo, él se lleva en el corazón una historia que seguirá inspirando a nuevas generaciones.