Una pérdida que conmueve al rugby argentino
El mundo del rugby en Argentina está de luto. Este domingo, se confirmó la triste noticia de la muerte de Juan Elmo Moyano, conocido como «El Mito», una figura clave en la historia del deporte en el país. Moyano, de 78 años, fue un referente como médico de Los Pumas, el seleccionado nacional, y también dejó huella en su club, Deportiva Francesa.
El accidente que cambió todo 🚗💥
El hecho ocurrió el jueves pasado en Punta del Este, Uruguay, en un cruce de calles cerca de la playa Mansa. Moyano caminaba por la rambla cuando un auto, conducido por Horacio Guillot Navarro, lo atropelló de manera violenta. El conductor, de 22 años, no tenía antecedentes penales, pero las pruebas revelaron que manejaba con una alta graduación alcohólica: 1,38 gramos de alcohol por litro de sangre. El impacto fue tan fuerte que Moyano quedó debajo del vehículo y sufrió heridas graves.
Inmediatamente, personal policial y un equipo médico acudieron al lugar. Moyano fue trasladado de urgencia a un sanatorio en Maldonado, donde ingresó con fracturas en la cadera y el brazo izquierdo, además de un traumatismo craneal severo y pérdida de conocimiento. Pese a todos los esfuerzos, sus heridas fueron demasiado graves y falleció horas después.
La justicia y el dolor en las redes 🏛️💔
La Justicia uruguaya actuó rápidamente. La jueza Sylvana Karina García Noroya formalizó la causa contra Guillot Navarro por homicidio culposo, ya que las pruebas demostraron que el conductor manejaba en estado de ebriedad y con negligencia. Aunque no tenía antecedentes penales, la gravedad del hecho no pasó desapercibida.
La noticia de la muerte de Moyano fue confirmada por Deportiva Francesa, el club donde dejó una marca imborrable. A través de sus redes sociales, el club publicó un emotivo mensaje recordando su historia, su compromiso y su legado, tanto en el rugby como en su formación personal.
Un legado que trasciende el deporte 🏆❤️
Juan Moyano no fue solo un médico que acompañó a Los Pumas en sus momentos más importantes en los años 80 y 90. También fue un referente en Deportiva Francesa, donde jugó, entrenó, fue dirigente y llegó incluso a ser presidente. Su entrega y cariño por el club marcaron a varias generaciones de jugadores y simpatizantes.
Desde su ingreso en el club tras jugar en SITAS y Los Matreros, Moyano dejó una huella profunda. Siempre atento a los detalles, era el alma de los almuerzos de cortesía cuando recibían a otros equipos y una figura que transmitía pasión y compromiso. Actualmente, seguía participando activamente en la Comisión Directiva del club y en encuentros de veteranos, demostrando que su amor por el rugby nunca decayó.
Un ejemplo de vida y dedicación
Su historia es la de un profesional que combinó su pasión por el deporte con una carrera ejemplar en la medicina. Como médico de Los Pumas, ayudó a cuidar a algunos de los mejores jugadores argentinos y a mantener viva la llama del rugby nacional. Su legado va más allá de los resultados en la cancha; su entrega y su humanidad serán recordadas por todos los que lo conocieron.
¿Qué nos deja esto?
Más allá del dolor por su pérdida, la historia de Moyano nos invita a reflexionar sobre la importancia de valorar la vida y la responsabilidad al volante. Un acto tan simple como cruzar una calle puede cambiar vidas en segundos. La tragedia de Moyano es un recordatorio de que manejar bajo los efectos del alcohol nunca es una opción, y que la conciencia y el respeto por la vida deben prevalecer siempre.
Hasta siempre, «El Mito»
El rugby argentino pierde a uno de sus grandes, pero su legado vivirá en cada historia, en cada jugador, en cada amigo que tuvo. La comunidad deportiva y todos los que lo conocieron lo despedirán con cariño y gratitud por todo lo que aportó. Hasta siempre, Juan Moyano, un verdadero ícono del rugby y un ejemplo de dedicación y pasión.




