Una figura emblemática del folclore argentino
El mundo del folclore perdió a una de sus voces más queridas y respetadas: Melania Pérez, una cantante salteña que dejó huella en cada escenario en el que estuvo. Con su registro de soprano y un profundo amor por la música, Melania dedicó su vida a mantener vivas las raíces del canto popular del norte argentino. Su partida deja un vacío gigante en la cultura de la región y en todos quienes disfrutaron de su talento.
Sus inicios y ascenso a la fama
Melania empezó a brillar en 1965, cuando fue invitada a sumarse a Las Voces Blancas, un grupo vocal que compartió con otros artistas como Stella Crisci y Aurora Daruich. Desde ese momento, su carrera tomó vuelo y pronto se convirtió en una figura reconocida a nivel nacional e internacional. En 1967, su talento la llevó a consagrarse en el famoso Festival de Cosquín, uno de los eventos más importantes del folclore argentino.
Colaboraciones y proyectos destacados
Pero la historia de Melania no se quedó solo en Las Voces Blancas. Fue llamada por el reconocido compositor Gustavo “Cuchi” Leguizamón para integrar su grupo Vale Cuatro. Durante los años 80, formó junto a su esposo, Icho Vaca, el dúo Herencia, que recorrió escenarios mostrando su pasión por el género. Además, en los años 90 presentó el concierto Los pájaros de la memoria, junto a otros músicos, en un homenaje a sus raíces y tradiciones.
Su carrera como solista y su estilo único
El primer disco en solitario de Melania fue Luz del aire, donde interpretó canciones de autores como César Perdiguero, Armando Tejada Gómez y Eduardo Falú. En esas grabaciones, se la escuchaba acompañada por músicos destacados y con un estilo que buscaba transmitir la verdadera esencia del folclore, más allá de los ritmos alegres que suelen sonar en radios. Para ella, lo importante era disfrutar cada nota y cada palabra, viviendo la música con intensidad.
En 2002, lanzó su segundo disco, Igual que el agua… cantando, producido por León Gieco, uno de los artistas más influyentes del folclore. Este trabajo fue reconocido con una nominación a los Premios Gardel en la categoría de mejor intérprete femenina de folclore, y contó con la colaboración de artistas como Jaime Torres, Peteco Carabajal y Lucho González.
Reflexiones y legado
En una entrevista con Clarín, Melania expresó que uno de los aspectos más valiosos de su camino musical era la amistad y la posibilidad de compartir su canto con otros. También reflexionó sobre la diferencia entre la música que se difunde en los medios y lo que a ella le gusta: «Yo quiero disfrutar la música nota por nota, palabra por palabra. Disfrutarla, vivirla plenamente». Esa pasión por lo auténtico y profundo quedó plasmada en cada una de sus interpretaciones.
Su legado en el folclore
La figura de Melania Pérez es un ejemplo de compromiso y amor por las raíces argentinas. Su voz y su historia seguirán siendo inspiración para quienes aman la música popular y desean mantener viva la tradición. La pérdida es grande, pero su legado permanece en cada rincón del norte y en el corazón de todos los que crecieron escuchando su canto.
Hoy despedimos a una artista que hizo del folclore su vida, dejando un legado que seguirá resonando en las futuras generaciones.




