La economía en movimiento: ¿Qué está pasando?
En Argentina, la economía no para de cambiar. La economista Marina Dal Poggetto explicó que estamos en medio de un proceso de reordenamiento macroeconómico, que significa que estamos dejando atrás un modelo económico que muchos conocíamos para probar algo nuevo. Pero, atención: estos cambios no son solo en los libros, ya tienen efectos reales en nuestro trabajo, en las empresas y en nuestro bolsillo.
¿Qué significa este cambio de régimen?
Hasta ahora, el país estuvo con un sistema que incentivaba estrategias financieras, con pesos y dólares baratos y garantías para quienes podían ajustar precios y hacer negocios con cierta seguridad. Ahora, el foco se pone en que la demanda interna vuelva a mover la economía, pero con una diferencia importante: cada vez más, esas compras internas están siendo cubiertas por productos importados, como autos y bienes durables.
El tipo de cambio y su efecto en la inflación 💹
El gobierno usa el dólar como referencia para mantener la inflación bajo control. Sin embargo, Dal Poggetto advierte que, con una inflación mensual cercana al 3% y un dólar estable, el valor del dólar en relación a los precios locales tiende a subir rápidamente. Esto afecta a quienes producen y venden cosas en Argentina, ya que sus costos aumentan y puede complicar la rentabilidad de muchas empresas.
¿Y qué pasa con las empresas y los trabajadores? 🏢👷♂️
El cambio también se nota en el mercado laboral. Aunque los datos oficiales muestran que el desempleo no aumentó mucho, la realidad es que cada vez hay menos empleos formales y más trabajos precarios, como el monotributo. Esto genera incertidumbre y plantea dudas sobre cómo se ajustará la economía en el futuro cercano.
El impacto en nuestro bolsillo y en los gastos cotidianos 💰
Para muchos, la inflación no solo suena como un número en la tele. Aumenta el precio de alimentos, combustibles, tarifas y servicios educativos. Aunque se espera que en unos meses esos aumentos puedan desacelerarse, lo que ya impacta en la vida diaria es que muchos gastos básicos crecen por encima de los ingresos, que no siempre se ajustan a la misma velocidad. Esto hace que cada peso valga menos y que las familias tengan que hacer malabares para llegar a fin de mes.
¿Qué nos dice esto sobre el futuro cercano?
Dal Poggetto señala que la apertura económica y el cambio en los precios relativos todavía tienen un camino por recorrer. Los costos sociales, es decir, el impacto en la vida de las personas, todavía están en desarrollo y seguramente seguirán siendo un desafío en los próximos meses.
En definitiva, estamos en un proceso que, aunque busca estabilizar la economía, trae consigo efectos que todos sentimos en nuestro día a día. La clave será entender estos cambios y prepararnos para lo que viene, porque la economía no solo la mueven los números, sino las vidas de quienes las habitamos.




