Un conflicto que sacude al Hospital Garrahan
El Hospital Garrahan, uno de los centros de salud más importantes de Argentina, está atravesando un momento de tensión y decisiones drásticas. Después de una protesta en diciembre de 2025, en la que algunos gremialistas tomaron ilegalmente las oficinas de la dirección del centro, el Gobierno anunció que avanzará con la desvinculación de varios empleados vinculados a esa protesta.
¿Qué pasó en la toma de las oficinas?
El 31 de diciembre de 2025, un grupo de trabajadores sindicalizados tomó las oficinas de la dirección del Garrahan para protestar por los descuentos en sus salarios, que surgieron debido a paros y reclamos por el financiamiento del hospital. La toma fue considerada ilegal y, según las autoridades, estuvo liderada por delegados sindicales que organizaron y dirigieron la acción sin autorización.
En respuesta a esto, el Ministerio de Salud decidió desaforar a 10 gremialistas y despedirlos, además de sancionar a otras 29 personas. La decisión fue comunicada por Manuel Adorni, quien explicó que el objetivo es proceder con los despidos tras la participación activa y la dirección de la toma, que consideran grave y peligrosa para el funcionamiento del hospital.
¿Quiénes son los afectados y qué sigue?
De los 11 empleados que serán cesados, al menos dos son dirigentes sindicales reconocidos: Norma Lezana, de APyT, y Alejandro Lipcovich, de ATE. El resto, que no son delegados, podrían ser desvinculados en breve, una vez finalizado el proceso administrativo y si la Justicia da su aprobación. La medida busca sancionar a quienes organizaron y dirigieron la protesta, en un intento de frenar acciones similares en el futuro.
Desde el Ministerio de Salud aseguran que las cesantías responden a la gravedad de las acciones y que otras sanciones menores también se aplicarán a quienes participaron en la toma. Sin embargo, la decisión de sancionar a los delegados gremiales aún está en pausa, ya que la Justicia debe definir si los puede desaforar y sancionar sin afectar su tutela gremial.
¿Amenazas y persecuciones? 🤨
La polémica no termina allí. La Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) del Garrahan denunció que ha recibido amenazas y persecución por parte del interventor designado por el Ministerio de Salud, Mariano Pirozzo. La agrupación sindical acusó que Pirozzo les prohibió realizar un «Cabildo Abierto Nacional» —una asamblea que reuniría a diferentes organizaciones del sector— y les advirtió que podrían sufrir descuentos si participaban.
En su comunicado, los sindicalistas señalaron que las restricciones y amenazas buscan debilitar a los gremios, en un momento en que reclaman mayor transparencia y respeto por los derechos laborales. Además, aseguraron que denunciarán al interventor por prácticas antisindicales y persecutorias.
¿Qué dice el Hospital Garrahan?
Por su parte, el hospital emitió un comunicado calificando la toma como «irresponsable» y «desmedida». La institución explicó que la acción puso en riesgo el funcionamiento del centro, además de retener y agredir verbalmente a personal que realizaba tareas críticas. Desde el Garrahan aseguraron que no permitirán que estos hechos sigan afectando a sus pacientes y que tomarán medidas para evitar que el hospital se convierta en escenario de conflictos políticos o electorales.
¿Por qué todo esto importa?
Este conflicto pone en evidencia las tensiones que existen en el sector de la salud pública y cómo las protestas y las disputas internas pueden afectar la atención a quienes más lo necesitan. Además, revela las políticas del Gobierno frente a las protestas sindicales y cómo busca sancionar a quienes consideran responsables de acciones consideradas ilegales o peligrosas.
Por ahora, el destino de los gremialistas desaforados y las futuras acciones legales aún están en debate, pero lo que está claro es que el Hospital Garrahan quiere dejar atrás estas turbulencias y centrarse en su misión principal: cuidar a sus pacientes.




