El 2025 cerró con una inflación que no da tregua 🔥
El año pasado, la inflación en Argentina terminó con cifras cercanas al 3% mensual, acumulando su cuarta aceleración consecutiva. Esto significa que, mes tras mes, los precios de los productos y servicios subieron sin parar, complicando la meta oficial de reducir la inflación a niveles más bajos en 2026.
¿Qué cambios hubo en la medición y por qué importan? 📊
Para arrancar 2026, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) hizo un cambio en cómo mide la inflación. La nueva metodología ajusta la canasta de bienes y servicios que analiza, dando menos peso a los alimentos y más a los servicios regulados, como tarifas y servicios públicos.
Por ejemplo, los alimentos pasan a representar el 22,7% del índice, en lugar del 26,96% anterior, mientras que los servicios básicos como luz, agua y gas ahora tienen un peso mayor, pasando del 9,44% al 14,5%. Esto significa que, aunque los precios de los alimentos suben, su impacto en la inflación general será menor que antes, y en cambio, los aumentos en tarifas y servicios serán más evidentes en la medición.
¿Cómo arrancaron los precios en enero? 🍽️💡
Las primeras semanas de enero mostraron que los precios de los alimentos se mantuvieron en aumento, similares a diciembre. Un relevamiento de EcoGo indica que en las primeras dos semanas, los precios subieron aproximadamente un 0,5% en la primera y un 0,8% en la segunda, con incrementos en productos como carne y otros alimentos básicos.
Por su parte, Equilibra reportó un aumento en carne del 1,3% en ese período, y en general, la inflación proyectada para enero ronda el 2,3%. Esto sería una desaceleración respecto a meses anteriores, pero todavía nos mantiene en niveles elevados.
Servicios públicos: un peso que crece en la inflación 🔌💧
En enero, también subieron las tarifas de luz, gas y agua en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con aumentos cercanos al 2,5% y 4%. Con la nueva ponderación del índice, estos incrementos tienen más peso en la medición, lo que puede hacer que la inflación general parezca más alta, aunque los aumentos en sí no sean tan grandes en términos nominales.
Un dato importante es que la segmentación tarifaria, que busca ajustar subsidios, fue postergada para febrero, por lo que en enero el impacto en la inflación será menor de lo que podría ser en los meses siguientes.
¿Qué nos dice esto para el futuro? 🚦
La realidad es que, tras varios meses con cifras por encima del 2% mensual en 2025, la inflación todavía tiene una inercia fuerte. Las expectativas y las decisiones del gobierno, como el manejo del tipo de cambio y las negociaciones paritarias, influyen en cómo se comportarán los precios en los próximos meses.
Por ejemplo, muchas negociaciones laborales cerraron con aumentos que superan el 2%, con un promedio cercano al 2,9% en enero, lo que hace difícil bajar la inflación rápidamente. Sin embargo, las previsiones de expertos indican que la inflación podría comenzar a desacelerarse en los próximos meses, con una meta de alrededor del 2,3% mensual en el primer trimestre.
¿Podremos ver una verdadera desaceleración? 🕰️
Según las consultoras, romper la barrera del 2% mensual de forma sostenida será posible más adelante, quizás en la segunda mitad del año. Pero todavía estamos en un proceso que requiere paciencia y decisiones cuidadosas para que los precios no vuelvan a dispararse.
En resumen
El 2026 empezó con una inflación que, aunque desacelera un poco, todavía está lejos de ser controlada. Los cambios en cómo se mide el índice, el aumento en tarifas y la inflación de los alimentos, aunque contenido, siguen siendo desafíos para bajar los precios. La clave será seguir atentos a las decisiones del gobierno y cómo evoluciona la economía en los próximos meses.




