¡Atención! Nuevas reglas para pagar y evitar problemas con el Fisco 🚨

Hace poco se sancionó una ley que trae cambios importantes en cómo el Estado puede denunciar y cobrar impuestos o multas a quienes deben pagar. Si alguna vez tuviste dudas sobre cuándo puede denunciarte el Fisco por una deuda, acá te explicamos en qué consiste esta nueva normativa y qué opciones tenés para evitar complicaciones.

¿Cuándo el Estado puede denunciarte? ⏳

Según la ley, el Fisco solo denunciará si la deuda no fue cancelada antes de que se formule la denuncia. Es decir, si pagaste o regularizaste tu deuda antes de que el Estado inicie un proceso penal, esa denuncia no se practicará. Además, esa cancelación debe hacerse en forma incondicional y total, antes de que el Estado presente la denuncia formal.

¿Qué pasa si pagás después de la denuncia? La ley establece que, si la deuda se cancela después de la denuncia, no se evita el proceso penal, salvo en ciertos casos donde se puede ofrecer una especie de disculpa o multa adicional. La ley también define un plazo para pagar y regularizar la deuda: tenés 30 días hábiles desde que te notifiquen la imputación penal, que generalmente sería cuando te llaman a indagatoria.

¿Y qué pasa si pagás en ese plazo? 💥

Si cancelás la deuda en ese tiempo, con una rebaja del 50% en intereses y capital, el Estado puede dejar de denunciarte. Esto funciona como una especie de acuerdo reparatorio, que busca que el contribuyente regularice y evite problemas mayores. Pero ojo: esa opción solo se puede usar una vez por persona, ya sea física o jurídica.

¿Cuándo el Fisco no denuncia? 🤔

La ley establece varias situaciones en las que el Estado no presentará denuncia penal. Por ejemplo, si el perjuicio fiscal surge de criterios interpretativos o aspectos técnicos en la liquidación, o si la fiscalización se basa en presunciones que puedan ser verificadas con pruebas. Además, si el contribuyente presenta su declaración jurada en forma correcta y oportuna, o si la declaración fue rectificada antes de que el Estado inicie la fiscalización, la denuncia puede no proceder. Para que esto ocurra, además, debe haber un dictamen favorable del servicio jurídico del Fisco.

Reformas en el Código Civil y otras leyes 📝

Otra parte importante de la ley modifica el Código Civil y Comercial. Se ajustan plazos de prescripción, con el objetivo de unificar criterios y clarificar cuándo y cómo caducan las acciones del Estado para cobrar deudas tributarias y de seguridad social.

Por ejemplo, ahora se establece que las acciones civiles derivadas de delitos de lesa humanidad no prescriben nunca. En cambio, las acciones relacionadas con contribuciones sociales y fiscales en general prescriben en 10 años, aunque en algunos casos específicos puede reducirse a 3 o 5 años si se cumplen ciertos requisitos, como presentar declaraciones en tiempo o regularizar obligaciones.

¿Qué pasa con los sistemas simplificados? 🧾

La ley también introduce un Régimen de Declaración Jurada Simplificada para quienes tengan un perfil determinado. Para acceder, los contribuyentes deben cumplir con ciertos límites en sus activos y ganancias, y no ser considerados grandes contribuyentes. Este sistema permite presentar una declaración más sencilla con menos posibilidades de sanciones, siempre y cuando se respeten los requisitos.

Por ejemplo, si tus activos no superan los 10 mil millones de pesos y tus ingresos no superan el millón de millones, podés optar por esta vía. Además, si presentás tu declaración en plazo y sin errores, podés evitar multas y sanciones mayores, y la fiscalización será más rápida y sencilla.

¿Qué implica todo esto para vos? ⚠️

En resumen, la ley busca que los contribuyentes tengan más opciones para regularizar su situación antes de que el Estado los denuncie penalmente. Pagando en los plazos establecidos y cumpliendo con las declaraciones, podés evitar problemas mayores y hasta reducir multas. Pero también, si no cumplís, las sanciones pueden ser más severas y los plazos de prescripción más cortos.

Si sos de los que prefieren evitar sorpresas, lo mejor es estar atento a los plazos, presentar tus declaraciones en tiempo y, si podés, aprovechar los sistemas simplificados para hacer todo más fácil. La idea es que todos podamos cumplir con nuestras obligaciones sin complicaciones y en un marco claro.