¡La carne, en el centro de la escena!

En noviembre de 2025, la carne vacuna en Argentina alcanzó niveles de precio que no se veían en los últimos 15 años. Para los que disfrutan de un buen asado o un bife, esto se traduce en un aumento importante en el bolsillo. Pero, ¿qué está pasando realmente con la carne en el país?

Precios en alza: ¿Qué dice el informe?

Según el Informe Económico Mensual N° 298 de CICCRA, durante noviembre, el precio del kilo de hacienda en Cañuelas subió un 12,8% respecto al mes anterior, llegando a los $3.334,5. Es la mayor suba en casi dos años y, en total, en los últimos cinco meses, los precios aumentaron más del 50%. Esto hace que, en comparación con el año pasado, los precios sean un 78,1% más altos.

¿Por qué suben tanto? La causa principal es una menor oferta de carne. La producción de terneros, que sufrió las consecuencias de años con clima complicado, cayó notablemente. Además, la cantidad de animales faenados en noviembre fue de 1,047 millones, un 9,2% menos que en 2024, marcando la novena caída en once meses y uno de los niveles más bajos en décadas para ese mes.

¿Y qué pasa con el consumo?

A pesar de estos precios elevados, la buena noticia es que en 2025, el consumo de carne vacuna no se detuvo. Pero no por una recuperación del poder adquisitivo, sino más bien porque las exportaciones cayeron casi un 10% en ese mismo período, dejando más carne en el mercado interno y permitiendo que los argentinos sigan comprando.

En total, entre enero y noviembre, el consumo aparente – es decir, la cantidad de carne que se vendió en el país – creció un 3,4% respecto al año pasado. Cada argentino, en promedio, consumió unos 48,3 kilos de carne vacuna en 2025, un aumento del 2,3% en comparación con 2024.

¿Qué pasa con las exportaciones?

Las ventas al exterior también juegan un papel clave en esta historia. En octubre, Argentina exportó aproximadamente 54,9 mil toneladas de carne vacuna, pero en comparación con el mismo mes del año pasado, las ventas cayeron un 2,4%. El principal motivo fue una caída significativa en las exportaciones a Israel, que bajaron un 71,6%, lo que explica la reducción en los envíos totales.

Por otro lado, aunque las exportaciones a países como China, México, Canadá, Chile e Italia también bajaron, los envíos a Países Bajos y Estados Unidos aumentaron. Sin embargo, estas variaciones no lograron compensar las caídas en otros mercados, dejando un panorama de menor venta internacional y, por ende, mayor disponibilidad para el mercado interno.

¿Qué nos dice esto?

El informe de CICCRA advierte que la situación de la carne en Argentina tiene problemas estructurales. La oferta sigue siendo limitada, en parte por la alta proporción de hembras en faena (cerca del 48%), que complica mantener el stock a largo plazo. Esto significa que, aunque la demanda interna se mantenga estable, la oferta seguirá siendo escasa y los precios seguirán en aumento.

¿Qué se espera para el futuro?

Con estos datos en mano, parece que la carne vacuna seguirá siendo un producto caro en los próximos meses. La combinación de menor oferta, aumento de precios y menor volumen en exportaciones hace que, por ahora, los argentinos tengan que pagar más para disfrutar de un asado o un bife. Pero, al mismo tiempo, el consumo interno no se detiene, alimentado por la disponibilidad en el mercado y la caída en las ventas al exterior.

Resumen final

En síntesis, la carne en Argentina está en un momento de ajustes: precios en alza, menor oferta y un consumo que, aunque crece, no lo hace por una recuperación del poder de compra, sino por cambios en las exportaciones. Todo esto pone en evidencia que, más allá de los gustos o preferencias, la dinámica del mercado de la carne está atravesada por factores económicos y climáticos que todavía tienen mucho que decir.