¿Qué pasó en el partido? La jugada que generó revuelo
El encuentro entre Sarmiento y River en Junín quedó marcado por una decisión controversial que generó mucha polémica. A los 11 minutos del segundo tiempo, el árbitro Sebastián Zunino anuló un gol de River que parecía válido, y la razón fue una mano previa que muchos consideraron discutible.
Todo empezó cuando Gonzalo Montiel, de River, conectó de cabeza un centro dentro del área y convirtió el 1-1 parcial. Pero esa alegría duró poco, porque el VAR, a cargo de José Carreras, intervino rápidamente y detectó que Fausto Vera, mediocampista de Sarmiento, había rozado la pelota con la mano antes de asistir a Montiel.
¿Mano o no? La revisión que encendió las protestas
Vera había enviado un centro con la ayuda de un toque sutil, pero esa acción fue suficiente para que la tecnología revisara la jugada. Tras varios minutos de análisis, el árbitro decidió invalidar el gol. La decisión se basó en que el contacto del mediocampista con la pelota fue con el brazo en una posición considerada antinatural, según la interpretación del VAR y del árbitro.
La revisión fue larga y tensa, duró unos cuatro minutos y en ese tiempo, las protestas de los jugadores y del cuerpo técnico de Sarmiento no se hicieron esperar. La polémica quedó instalada: ¿fue mano o simplemente un roce natural? La decisión final dejó a todos con ganas de más.
La revancha y el desahogo de Montiel
Pero la historia no terminó allí. Solo unos minutos después, a los 26 minutos del segundo tiempo, River logró empatar con otra jugada de Montiel. El lateral controló un pase entre líneas de Thiago Almada, picó al espacio y definió con precisión para poner el 1-1. La emoción fue doble: festejando con gestos de fastidio, como si todavía tuviera en mente la jugada invalidada.
El partido se cerró con un empate, pero la tensión en el campo y en las tribunas quedó en la cancha. La figura de Montiel fue la protagonista, no solo por su gol, sino también por su postura tras el partido.
¿Qué dijo Montiel después del partido? La postura del jugador
Al terminar, Montiel se mostró molesto con la actuación del árbitro y el VAR. En una declaración, expresó que no le dieron explicación sobre la mano, aunque reconoció que el árbitro estuvo buscando esa jugada en la revisión. Además, contó que nadie en su equipo, ni el cuarto árbitro, había visto la mano en cuestión, lo que generó dudas sobre la decisión final.
Pero más allá de la polémica, el jugador prefirió dejar de lado las discusiones y centrarse en el juego. Comentó que River mejoró en el segundo tiempo y que, aunque se quedaron con un sabor amargo por no haber ganado, la idea es seguir adelante y luchar en cada cancha.
La importancia de seguir adelante
Lo que quedó claro tras el partido es que en el fútbol, las decisiones arbitrales pueden ser decisivas y generan debates que duran horas. Sin embargo, Montiel cerró con una reflexión simple pero poderosa: la camiseta y el compromiso con el equipo deben ser la prioridad, y siempre hay que seguir peleando, sin importar las polémicas.
En definitiva, esta historia en Junín dejó varias lecciones: la importancia de la tecnología en el deporte, las dudas que aún existen sobre ciertos fallos y, sobre todo, que en el fútbol, como en la vida, a veces las decisiones no son claras y generan opiniones divididas. Pero lo que nunca puede faltar es la pasión y la ganas de seguir luchando, pase lo que pase.




