Una despedida que generó más conflictos que emociones

Lo que se suponía que iba a ser un homenaje inolvidable a Lionel Messi en el estadio River Plate terminó en un escándalo que todavía sigue dando vueltas. La despedida del ídolo, que había generado expectativa en todo el país y en el mundo, se convirtió en un desastre técnico, con problemas en el sonido, fallas en las pantallas y un espectáculo que, en vez de emocionar, generó críticas y reproches.

¿Qué salió mal? Los detalles que complicaron la fiesta 🎥🔊

Uno de los puntos más criticados fue la falta de recursos audiovisuales. La pantalla gigante que suele usar River no estaba en el estadio, ya que fue retirada días antes del evento. La productora, Marketing Sports, explicó que no se autorizó instalar una pantalla alternativa en el campo, lo que dificultó que los asistentes y quienes siguieron el homenaje por TV pudieran ver bien los videos y las presentaciones preparadas especialmente para Messi.

Además, el sonido y la iluminación no funcionaron como debían. La productora afirmó que esas fallas eran responsabilidad del estadio, y que hubo interrupciones en los shows. Para cerrar la noche, una sorpresa pensada para Messi, la presentación de Grupo Cali, no pudo concluirse por un corte de luz y la activación de las luces generales del Monumental, que apagaron todo lo que se había preparado.

¿Y qué dijo River? La respuesta del club

Desde River no tardaron en responder y aclararon que la pantalla gigante fue retirada en julio, mucho antes del homenaje, y que esa decisión fue comunicada. La versión de Marketing Sports de que la pantalla fue retirada solo tres días después del anuncio del evento generó rechazo en el club, que sostuvo que en realidad esa decisión ya estaba tomada y que no influía en la organización del acto.

En cuanto a los cortes de energía, River afirmó que la productora no contrató grupos electrógenos, a pesar de que se le había recomendado hacerlo. Desde Núñez acusaron a la organización de la AFA de ser responsable de los problemas técnicos y de la mala planificación, además de recordar que se les pidió ceder el estadio para la despedida.

¿Un problema político en medio del escándalo? 🧐

El conflicto no sería solo técnico. En River también señalan que a Claudio Tapia, presidente de la AFA, le molestó mucho que Messi se haya reunido con Stefano Di Carlo, presidente del club. La reunión, que duró unos 20 minutos, se dio después de que el capitán de la Selección preguntó si podía aceptar el encuentro, y terminó con Messi recibiendo una camiseta conmemorativa de River, estampada con su apellido y el número 10, además de firmar una camiseta para la hinchada.

El gesto de Messi, que en principio parecía un acto emotivo, fue interpretado por algunos como una muestra de apoyo al club, y eso habría molestado a Tapia, que habría visto con malos ojos esa relación. La interna parece estar servida y todavía puede traer más repercusiones en el futuro cercano.

El final de la fiesta, ¿un reflejo de enfrentamientos?

Lo que empezó como una despedida para celebrar la carrera de uno de los mejores jugadores del mundo, terminó en un episodio lleno de acusaciones cruzadas, problemas técnicos y posibles roces políticos. La noche en el Monumental dejó en claro que, más allá del talento y las lágrimas, las diferencias entre la AFA y River siguen latentes y pueden explotar en cualquier momento.

¿Qué pasará ahora? Solo queda esperar si esta disputa se calma o si, por el contrario, se convierte en un capítulo más de la historia de conflictos entre los clubes y la administración del fútbol argentino.