La final que todos miran: ¿Más que fútbol?
Este domingo, en Ingeniero Maschwitz, se jugará la revancha de la final del Reducido de la Primera B Metropolitana, una de esas historias que parecen tener más que ver con conexiones y poder que con pura competencia. Los equipos en juego son Deportivo Armenio y Acassuso, dos clubes con dirigentes que, en diferentes ámbitos, están bastante vinculados a figuras del fútbol y del poder político.
¿Qué hay detrás del partido? 🤔
El primer encuentro, que fue de local para Acassuso, terminó con una victoria por 1 a 0 gracias a un gol de Felipe Senn. El partido, que tuvo momentos de tensión, también dejó algunas expulsiones en el equipo visitante, pero nada que alterara el correcto arbitraje de Daniel Zamora. La revancha será el próximo domingo a las 17, en un escenario que promete más que solo fútbol.
Lo llamativo de estos encuentros no es solo el resultado, sino las tendencias que parecen repetirse en los últimos años: equipos con cierto respaldo político y económico logran avanzar en estas instancias decisivas. Ejemplos recientes como Gimnasia de Mendoza o Deportivo Madryn, que también llegaron a finales polémicas en el Reducido, muestran que en el fútbol argentino, las líneas entre poder, dinero y resultados a veces se cruzan.
Los protagonistas con conexiones de peso 🏟️
En el centro de esta historia están dos dirigentes con antecedentes y vínculos fuertes con el poder. Por un lado, Luciano Nakis, presidente de Deportivo Armenio, quien además es prosecretario de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Nakis, hijo del exdirigente Noray Nakis, tiene 46 años y su historia personal incluye desde trabajar en la joyería familiar en Buenos Aires hasta ser una figura influyente en el fútbol y en la política del deporte.
El club que preside, Deportivo Armenio, cuenta con uno de sus sponsors en la camiseta: Sur Finanzas, una financiera que está bajo investigación judicial. Además, Nakis suele estar en el centro de atención por su cercanía con figuras como Claudio Tapia, presidente de la AFA, y por su participación en eventos de alto nivel, como el sorteo del Mundial 2026, donde compartió pantalla con Tapia.
Lo que también no pasa desapercibido es que, en varias ocasiones, Nakis ha sido viral por ciertos gestos, como cuando le secó la nuca a Tapia en un partido de la Copa América. Una imagen que, para muchos, simboliza esas conexiones que van más allá de lo deportivo.
¿Y Acassuso qué papel juega? 📝
El otro protagonista, Acassuso, está liderado por Javier “Pipo” Marín, un personaje con historia en el fútbol argentino. Marín fue leal a Julio Grondona en sus primeros años, pero también supo adaptarse a los cambios tras la muerte del expresidente de la AFA. En la actualidad, es miembro del Comité Ejecutivo de la AFA y preside la Comisión de Desarrollo.
Marín también tiene una historia ligada a la política del fútbol, especialmente en la influencia sobre los árbitros en las categorías del Ascenso. En 2018, fue imputado en una causa por abusos de menores en la que también estaban involucrados árbitros, aunque negó cualquier vínculo con hechos ilícitos y aseguró que sus llamadas a los árbitros tenían que ver con su rol en la organización del torneo.
Su cercanía con los círculos políticos y la toma de decisiones en el fútbol hacen que su participación en esta final tenga un sabor especial, más allá del resultado del partido.
¿Casualidad o estrategia? 🔄
La historia reciente en el fútbol argentino deja en evidencia que las instancias decisivas muchas veces se ven influenciadas por intereses políticos y económicos. Desde casos polémicos como el ascenso de Barracas Central o Central Córdoba, hasta las finalizadas con árbitros en medio de controversias, todo parece indicar que en estos escenarios las conexiones importan más de lo que uno pensaría.
En este contexto, la final del Reducido de la Primera B Metropolitana no es solo un encuentro deportivo, sino también un reflejo de esas tensiones y alianzas que se tejen detrás de escena en el fútbol argentino. La pregunta que queda en el aire es si esta final será solo un partido más o si, como en tantas otras ocasiones, esconderá algo más allá de los goles y las camisetas.




