¿Se están volviendo a imponer viejos modelos? 🤔

Durante varios años, Hollywood y las revistas de moda intentaron romper con los estándares tradicionales de belleza. Se empezó a ver a actrices, modelos y cantantes con cuerpos diversos, que no encajaban en el molde de la mujer extremadamente delgada y perfecta que había dominado por décadas. Este movimiento, conocido como body positive, buscaba que todas las personas aceptaran su cuerpo tal como es, sin importar el peso o la forma. En las tapas de revistas y en las alfombras rojas, las modelos con tallas grandes o cuerpos diferentes empezaron a ser más comunes, y hablar públicamente del peso ya no era algo tabú.

Pero ahora, en las redes sociales y en algunas apariciones públicas, parece que hemos dado un paso atrás. La delgadez extrema, que parecía haberse convertido en algo del pasado, vuelve a ser vista como un ideal deseable. Millones de jóvenes están consumiendo videos donde se presenta como aspiracional que una mujer se dedique solo a tareas del hogar, y campañas publicitarias con figuras como Sydney Sweeney han reabierto debates sobre cómo se usa el cuerpo femenino para vender productos.

¿Vuelven los viejos estándares? 🕰️

Un repaso por las pasarelas internacionales muestra que las modelos de tallas medias y grandes son cada vez menos visibles en los desfiles. En Hollywood, varias actrices y cantantes han mostrado cambios radicales en su peso, posando en eventos con cuerpos mucho más delgados. Esto ha despertado preocupación en las redes, donde muchos cuestionan si estas transformaciones obedecen a decisiones personales o si simplemente estamos cayendo en una nueva moda de buscar la extrema delgadez como símbolo de éxito.

Un término que se empezó a escuchar mucho en estos días es Ozempic. Es el nombre comercial de un medicamento que originalmente sirve para tratar la diabetes tipo 2, pero que tiene un efecto secundario importante: ayuda a bajar de peso al reducir el apetito. Con la popularización del medicamento, varias celebridades admitieron que lo usaron para adelgazar. La apariencia de cuerpos extremadamente delgados en las alfombras rojas y en las redes sociales ha sido cada vez más frecuente, y algunos expertos advierten que esto puede ser preocupante, ya que muchos jóvenes empiezan a querer imitar esas figuras.

¿Y qué pasa en la vida cotidiana? 🍳

En paralelo a estos cambios en las figuras públicas, en TikTok surgió una tendencia que rescata el modelo familiar tradicional del siglo XX. Se llaman tradwives, o “esposas tradicionales”. Son mujeres que muestran en videos cómo se dedican a cuidar su casa, criar a sus hijos y preparar comidas caseras, en una versión moderna y cuidada, con cocinas perfectas y ropa a la moda. Algunas figuras como Hannah Neeleman, madre de ocho hijos, y Nara Smith, influencer que comparte recetas caseras, son ejemplos de esta corriente. Los defensores sostienen que esto es una elección libre, pero críticos advierten que, en realidad, puede estar reforzando un modelo en el que la mujer vuelve a quedar relegada al rol de ama de casa, sin tener en cuenta las dificultades económicas o las horas que implica ese trabajo.

¿Qué pasa con las mujeres en el deporte y el cuerpo? 💪

En medio de todo esto, la actriz Sydney Sweeney protagonizó una campaña publicitaria para la plataforma Novig, en la que aparece casi desnuda, cubriéndose con pelotas de diferentes deportes. La campaña generó millones de reproducciones, pero también una fuerte reacción de deportistas femeninas. Varias de ellas compartieron fotos entrenando y mostrando su cuerpo en acción, defendiendo la idea de que el deporte no necesita sexualizarse para ser promocionado. La polémica volvió a poner sobre la mesa una cuestión antigua: ¿por qué muchas publicidades eligen mostrar a las mujeres en poses sexualizadas, incluso en contextos deportivos?

La discusión también se centra en la libertad de elección. ¿Una mujer que decide mostrar su cuerpo está reproduciendo una imagen sexualizada o simplemente ejerce su libertad? La realidad es que estas decisiones individuales no siempre representan un retroceso del feminismo, pero cuando esas opciones se convierten en modelos que otros toman como ideales, el debate cambia.

¿Qué nos deja todo esto? 🔄

Lo interesante es que todos estos fenómenos —el retorno de la delgadez, las tradwives y la exposición del cuerpo en publicidad—, aunque parecen distintos, forman parte de una misma conversación sobre qué significa ser mujer hoy. ¿Qué modelos de belleza y de vida son aceptables? ¿Qué decisiones son libres y cuáles refuerzan estereotipos? La realidad es que, en un momento en que las ideas parecen estar en constante cambio, estos debates muestran que todavía hay mucho por cuestionar y repensar.

La pregunta final quizás sea: ¿estamos simplemente en un ciclo de modas o realmente estamos eligiendo qué modelos queremos para nosotras mismas y para las futuras generaciones?