La lucha por la ley de Financiamiento Universitario no da tregua ✊📚

Desde hace más de 10 meses, las universidades nacionales vienen peleando para que el gobierno cumpla con la ley de Financiamiento Universitario. ¿El problema? La plata todavía no llega, y el conflicto judicial sigue sumando capítulos en un escenario lleno de obstáculos y decisiones polémicas.

¿Por qué es importante esta ley?

La ley de Financiamiento Universitario busca que las universidades reciban fondos para mejorar sus condiciones, pagar salarios y mantener en funcionamiento sus hospitales, investigaciones y becas. Pero, a pesar de estar vigente y de múltiples fallos judiciales que respaldan su cumplimiento, el dinero aún no se traduce en realidad.

El fallo que sigue en pie y las promesas que no llegan

Hace más de dos meses, la Corte Suprema de Justicia dictó un fallo que obliga al gobierno a cumplir con ciertos artículos de la ley, especialmente los relacionados con salarios y fondos para la ciencia. Sin embargo, las promesas de pago siguen sin materializarse.

El juez en lo contencioso Administrativo, Martín Cormick, reiteró que el Estado debe cumplir con la medida cautelar que exige la actualización salarial y el pago de becas, y le dio un plazo de solo 3 días para informar sobre los avances. Pero, a pesar de las advertencias, las respuestas oficiales siguen siendo escasas y poco convincentes.

¿Qué ofreció el gobierno en la última reunión?

El martes pasado, en una reunión con representantes de varias federaciones docentes y el Consejo Interuniversitario Nacional, el gobierno propuso un aumento salarial del 3% en septiembre. Esto, en medio de un reclamo por un 30% que todavía se adeuda, y que la ley establece como mínimo para los docentes y no docentes universitarios.

La propuesta fue recibida con rechazo y críticas. Desde los gremios y las universidades calificaron la oferta como una provocación y una burla, dado que no solo está lejos de cubrir lo que se debe, sino que además ignora las decisiones judiciales y la ley vigente.

La movilización y la reacción en las calles 🚶‍♂️✊

Este mismo día, las universidades organizaron una marcha en Plaza de Mayo para exigir que se cumpla con la ley y que los fondos lleguen de una vez. La movilización fue encabezada por autoridades como Ricardo Gelpi, rector de la Universidad de Buenos Aires, y Emiliano Yacobitti, vicerrector de la misma casa de estudios.

Los gremios ya habían anunciado que volverían a parar en rechazo a la propuesta del gobierno y a la falta de cumplimiento. La medida de fuerza está programada para este miércoles 2 de septiembre, en un nuevo intento por hacer visible su reclamo.

¿Qué dice la justicia sobre el tema?

El fallo del juez Cormick ya quedó firme tras varias instancias, incluyendo una resolución de la Corte Suprema. Sin embargo, el gobierno sigue sin acatarlo, y en los últimos días, el magistrado le dio a la administración pública un plazo de tres días para que informe sobre el estado de cumplimiento.

Mientras tanto, las demandas judiciales siguen avanzando. La Universidad de Buenos Aires, por ejemplo, también presentó una demanda por fondos para gastos de funcionamiento y ciencia, que todavía están en discusión en la justicia.

¿Por qué tanto retraso? 🤔

El tema genera mucha polémica. Algunos analistas señalan que hay una especie de juego de dilaciones, con decisiones judiciales que parecen buscar ganar tiempo. La relación entre la justicia y el poder político en este caso no está clara, y hay quienes creen que hay intereses en disputa que complican la resolución del conflicto.

El propio juez Fernández, vinculado al kirchnerismo, ha sido mencionado en críticas por su rol en algunos fallos relacionados con este tema. La sensación general es que, a más de 300 días, las universidades siguen esperando que se cumpla la ley, y que las promesas oficiales no terminan de concretarse.

¿Qué sigue ahora?

Las próximas semanas serán clave. La justicia pidió un informe en tres días, y las universidades seguirán presionando para que se haga efectiva la ley. La movilización en las calles también busca poner presión sobre el gobierno, que debe dar una respuesta concreta y definitiva.

En definitiva, la pelea por la plata de las universidades no es solo un tema de dinero, sino también de cumplimiento de leyes y derechos. La esperanza es que, pronto, esas promesas se conviertan en realidad y las universidades puedan funcionar con los fondos que les corresponden por ley.