Un reclamo que no para de crecer
En medio de las tensiones en el Mercosur, Paraguay aprovechó para poner sobre la mesa uno de los temas más calientes: el costo del peaje en la Hidrovía del Río Paraná. Este lunes, en Buenos Aires, el ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, Rubén Ramírez Lezcano, se reunió con su par argentino, Pablo Quirno, en una visita que también sirvió para preparar la próxima reunión de cancilleres en Montevideo.
Durante el encuentro, Paraguay expresó su preocupación por los altos costos de balizamiento y peajes en la vía fluvial, que afectan directamente a su economía y a los negocios que dependen del transporte por río. La discusión no es simple: mientras Argentina cobra aproximadamente US$ 1,30 por tonelada de registro neto para el tramo Santa Fe-Confluencia, Paraguay sostiene que ese costo no debería superar los US$ 0,50, argumentando que el gasto real en balizas y mantenimiento sería mucho menor.
¿Por qué importa tanto esto?
La Hidrovía es una de las rutas más importantes para el comercio en la región, y Paraguay, que tiene costas compartidas con Argentina y Brasil, depende mucho de ella para mover sus productos. Sin embargo, en los últimos meses, Paraguay ha visto cómo las tarifas elevadas hacen que muchas cargas opten por otros destinos, como el puerto de Montevideo, en Uruguay, en lugar de los puertos argentinos.
El presidente paraguayo, Santiago Peña, dio instrucciones a uno de sus principales representantes en el sector marítimo, Bernd Gunther, para que reclame por estos costos. Gunther, que lidera el Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay, se reunió con funcionarios argentinos, incluido Federico Sturzenegger, en una reunión que, aunque fue diplomática, dejó en claro las diferencias sobre quién debería pagar qué y cuánto.
¿Qué dicen los números?
Según Gunther, el costo que Paraguay considera justo sería de unos US$ 0,45 a US$ 0,50 por tonelada, mucho menos que los US$ 1,30 actuales. Esto representaría un ahorro de unos US$ 20 millones a US$ 30 millones anuales, dinero que Paraguay dice que no debería pagar si las tarifas se ajustaran a los costos reales. Además, critican que Argentina no haya llamado a una reunión formal de los países firmantes del Tratado de la Hidrovía en más de un año, lo que genera incertidumbre y desconfianza en todo el proceso.
¿Qué pasa con el acuerdo y las decisiones?
El Tratado de la Hidrovía, que regula el uso de la vía fluvial, fue firmado por cinco países, pero Paraguay, en particular, siente que no fue consultado correctamente antes de que Argentina estableciera el cobro del peaje. La última reunión de los países firmantes fue en octubre del año pasado, en Uruguay, y Paraguay reclama que no se convocaron otras reuniones desde entonces.
Por ahora, Argentina mantiene la postura de seguir cobrando el peaje, pero en Paraguay quieren que se ajuste a los costos reales y que se respete el acuerdo. La tensión en la región sigue creciendo, y las próximas semanas serán clave para ver si logran avanzar en una solución que beneficie a todos.
¿Qué sigue?
Mientras tanto, el debate continúa en el plano diplomático y empresarial. La preocupación de Paraguay no es solo por el dinero, sino también por mantener una relación equitativa y transparente en la gestión de la Hidrovía. La esperanza es que, en la próxima reunión de cancilleres, puedan avanzar con un acuerdo que incluya tarifas más justas y una mayor cooperación entre los países vecinos.
Y vos, ¿qué opinás? ¿Creés que las tarifas en la Hidrovía deben bajar? La región necesita soluciones que beneficien a todos, y los próximos días serán decisivos para definir el rumbo de esta disputa que afecta a muchos.




