La revolución en la forma de consumir música y videos
¿Alguna vez te preguntaste cómo cambió la forma en que escuchamos y vemos música en los últimos años? La industria musical ya no funciona como antes. Antes, lanzar un álbum implicaba grabar, editar y hacer unos videos, casi todo en pasos lineales y tradicionales. Pero hoy, esa lógica quedó en el pasado y las cosas se piensan en un todo, en una experiencia completa para el público.
De la nostalgia a la innovación
Agustín Alberdi y Juan Manuel Cuervo, dos referentes de The Movement, una división de Landia dedicada a la música, tienen claro cómo evolucionó todo. Ambos vienen de épocas en las que ver videos musicales en MTV o escuchar vinilos en casa era una ceremonia especial. Esos recuerdos, esas emociones que se generan en el primer contacto con la música, son la base de su trabajo actual. Para ellos, esa memoria emocional es clave y la usan como diferencial para crear contenidos que conecten con las personas.
Proyectos que rompen esquemas
El equipo de The Movement ha trabajado con artistas como Milo J, Nathy Peluso, Sebastián Yatra y Juanes. Sus lanzamientos no solo son discos; son experiencias integradas. Por ejemplo, con Milo J hicieron un video en Santiago del Estero, en Argentina, que reunió a muchas personas y escenarios reales. La idea era que la historia tuviera un fuerte impacto visual y emocional, algo que se logra solo estando allí, en el lugar, conociendo a la gente y entendiendo el contexto.
¿Y qué pasa con los videos y las plataformas?
Hoy, los videos ya no son solo un acompañamiento del sencillo. Son parte de una estrategia más amplia. La gente suele ver fragmentos en TikTok, revisa las listas de temas antes de un show y busca contenidos que puedan viralizarse. Los artistas, en este escenario, deben pensar en todo: en la coreografía, en las visuales, en las luces, en cómo su contenido se adapta a diferentes plataformas y formatos. La idea es crear algo que destaque en medio del mar de opciones y que logre captar la atención del público en diferentes frentes.
El desafío de ordenar el caos creativo
Para Alberdi y Cuervo, uno de sus mayores talentos es saber organizar ese caos que caracteriza a la creatividad. Como expublicistas, conocen bien cómo presentar ideas y darles un seguimiento. Cuando trabajan con artistas, la clave está en entender quién quieren ser y qué quieren contar. Así, pueden diseñar campañas que sean memorables y coherentes, logrando que el público no solo escuche, sino que también sienta y recuerde.
El trabajo con artistas internacionales
Su experiencia con artistas como Milo J o Nathy Peluso demuestra que saben adaptarse a diferentes estilos y necesidades. En el caso de Milo J, trabajaron desde Argentina en una producción que duró meses y que culminó en un video impresionante, filmado en Santiago del Estero con más de 100 actores. En el caso de Nathy Peluso, lograron crear una performance audiovisual que le valió un Latin Grammy y que refleja la versatilidad y talento de la artista.
¿Qué sigue en la industria musical?
Para estos profesionales, la clave está en seguir combinando los formatos tradicionales con las nuevas tendencias digitales. La llegada del fin de MTV y el crecimiento de plataformas como YouTube, TikTok y Spotify cambió todo, pero también abrió nuevas oportunidades. La interacción entre la música, los videos y las redes sociales permite a los artistas conectar con su público de formas nunca antes imaginadas.
El futuro, en manos de la creatividad
Al final, lo que importa es cómo se puede crear una experiencia única y auténtica, que trascienda más allá del simple lanzamiento. La estrategia ahora es pensar en un contenido que se pueda adaptar a diferentes plataformas y que genere impacto en cada uno de esos canales. Los artistas y productores deben entender el valor de esa conexión emocional y cómo aprovecharla para destacar en un mercado cada vez más competitivo.
En definitiva, la industria musical está en plena transformación, y quienes logren entender y aprovechar esas nuevas dinámicas serán los que marquen la diferencia en esta era digital.




