Un camino que empezó en las calles de Santo Tomé
Lucas Erni, el joven bailarín que protagoniza a el Príncipe en la nueva versión de Cascanueces en el Teatro Colón, tiene una historia que inspira. Nacido y criado en Santo Tomé, cerca de Santa Fe, su pasión por el baile empezó desde pequeño en las clases de folclore, donde descubrió su talento natural y un amor profundo por la danza.
Con solo ocho años, Lucas acompañaba a su primo a clases de malambo y, desde ese momento, supo que quería dedicarse a bailar. Aunque en sus primeros años en su pueblo enfrentó el bullying por bailar folclore, nunca dejó que eso lo detuviera. Al contrario, siguió viajando a Santa Fe para estudiar en una academia grande y participar en festivales, aprendiendo cosas que hoy le sirven en el escenario, como resolver problemas rápidamente y mantener la calma en momentos difíciles.
El salto al ballet clásico y los desafíos
El paso del folclore al ballet no fue sencillo. La primera vez que Lucas se puso malla y suspensor, pensó que no era lo suyo. Pero, con esfuerzo, descubrió que el ballet complementaba su pasión por la danza folclórica y, con el apoyo de su familia, siguió adelante. Sus padres, especialmente su papá, jugaron un papel importante; mientras que su mamá prefirió mantenerse alejada de los ambientes competitivos del ballet.
Su talento llamó la atención de Raquel Rossetti, ex bailarina y ganadora de medalla de oro en el Teatro Bolshoi. Ella lo aconsejó y lo llevó a participar en audiciones que le cambiaron la vida. La oportunidad de estudiar en el Instituto del Colón en Buenos Aires fue un sueño hecho realidad. Aunque fue difícil dejar su pueblo, su sacrificio valió la pena. En la capital, compartió una habitación humilde con otro santafesino, Franco Noriega, hoy también en el Ballet del Colón, y comenzó a dar sus primeros pasos en el mundo profesional.
De Santa Fe a los escenarios del mundo 🌍
Tras completar su formación, Lucas participó en una competencia internacional, el Prix de Lausanne, uno de los concursos más prestigiosos del ballet. Llegó a la final y obtuvo una beca para estudiar en la escuela del San Francisco Ballet. Aunque en un principio casi firma con la compañía, cambios en sus requerimientos lo llevaron a volver a Argentina, donde fue invitado por Julio Bocca para unirse al Ballet del Sodre en Uruguay.
En Montevideo, Lucas creció como bailarín, interpretando roles en obras como Don Quijote y Romeo y Julieta. Pero su deseo de seguir aprendiendo y creciendo lo llevó a Estados Unidos, donde bailó en el Ballet de Sarasota y, más tarde, en el San Francisco Ballet. En esta última compañía, fue ascendido a solista, consolidando su carrera en el exterior.
Europa y la actualidad
Hace dos años, Lucas decidió mudarse a Europa y actualmente forma parte del Ballet del Rhin en Dusseldorf, Alemania. Allí, ha tenido la oportunidad de bailar en obras de reconocidos coreógrafos y explorar nuevos estilos. Además, comparte su vida con una compañera bailarina de la misma compañía, con quien encuentra en la cultura italiana y argentina una conexión especial que enriquece su día a día.
El presente en Cascanueces 🎄
Ahora, Lucas vuelve a Argentina para encarnar el papel del Príncipe en la tradicional obra navideña Cascanueces en el Teatro Colón, junto a Yoshino Horita, en el papel de Clara. La función forma parte de una serie de trece presentaciones que traerán a bailarines invitados de diferentes países, sumando talento internacional a esta versión basada en la creación original de Marius Petipa.
Este estreno no solo es un espectáculo para el público, sino también la muestra de un camino lleno de esfuerzo, sacrificio y pasión que llevó a Lucas Erni desde un pequeño pueblo santafesino hasta los grandes escenarios del mundo. Una historia que demuestra que, con dedicación y perseverancia, los sueños se pueden convertir en realidad.




