Una transformación en la carga fiscal que no todos notaron

En Argentina, la historia de los impuestos no es solo de números, sino también de quiénes sienten esa carga más fuerte. Entre 2019 y 2026, un informe reciente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) reveló que el sistema tributario cambió de manera significativa, pero no en la misma dirección para todos. ¿Qué significa esto? Que los que ganan más, en general, pagaron menos, mientras que quienes tienen ingresos más bajos vieron cómo se les incrementaba la presión fiscal.

¿Qué pasó con los que ganan menos? 😕

Para los trabajadores con salarios más bajos, las cosas no mejoraron mucho. La razón principal fue el impacto de las contribuciones patronales. Estas son los pagos que hacen las empresas por sus empleados, que en la reforma de 2017 tenían un mínimo no imponible —una especie de tope— para reducir los costos laborales en salarios bajos. Pero, con el paso del tiempo y la inflación, ese mínimo quedó congelado en un monto muy bajo (solo $7.003). Esto hizo que las contribuciones volvieron a ser prácticamente iguales para todos, sin importar cuánto ganen, con una tasa fija del 19,3%.

¿Qué implicó esto? En casos concretos, el trabajador con ingresos más bajos (el Caso 1) vio cómo su carga tributaria aumentó en casi 2 puntos porcentuales, pasando del 48,8% en 2019 al 49,2% en 2026. Aunque parezca poco, significa que su capacidad de compra se redujo un 2,5%. En otras palabras, tuvo menos dinero en su bolsillo para gastar en lo que quiera.

¿Y qué pasó con los que tienen más? 💰

Por otro lado, quienes ganan más en realidad obtuvieron un alivio fiscal importante. La reducción en el pago de impuestos fue notable, y se explica por varias razones:

  • Impuesto a las Ganancias: Este impuesto, que grava los ingresos, bajó mucho en los niveles más altos. Para el Caso 4, la incidencia de Ganancias en sus ingresos se redujo en casi 6 puntos porcentuales, pasando del 16,3% al 10,4%. Para el Caso 3, la baja fue similar, de 10,1% a 4,7%.
  • Aportes y topes en la seguridad social: Los límites máximos para calcular aportes a la seguridad social no crecieron al mismo ritmo que los salarios más altos. Como resultado, la carga efectiva de estos aportes disminuyó en casi 3,9 puntos porcentuales para los ingresos altos.
  • Impuestos sobre rentas y bienes: La eliminación del impuesto a la renta financiera y los cambios en Bienes Personales, como la exención de la casa-habitación, también ayudaron a reducir la presión sobre los ahorros y patrimonios de los ingresos más altos.

¿Qué significa esto para la plata que llega a los bolsillos?

Tras todos estos cambios, el impacto en el ingreso neto —el dinero que realmente queda en el bolsillo después de pagar impuestos— fue distinto para cada perfil:

  • Trabajador con menos ingresos: perdió un 2,5% de su capacidad de compra.
  • Ingreso medio-bajo: ganó un 5,1% en su ingreso disponible.
  • Ingreso medio-alto: su ingreso subió un 15,3%.
  • Ingreso alto: aumentó en un 15,7% su dinero en mano.

¿Qué pasa con la plata de las provincias y municipios? 🌆

El aumento de impuestos a nivel local también jugó un papel. Las provincias y municipios subieron las tasas de impuestos como el Ingresos Brutos y otras tasas municipales, lo que incrementó la carga tributaria en unos 0,63 a 1,24 puntos porcentuales en todos los perfiles. Sin embargo, los que tienen más ingresos lograron compensar este aumento con los recortes en impuestos nacionales, como Ganancias y Aportes. En contraste, quienes tienen menos recursos no tuvieron ese tipo de alivios y sintieron más fuerte el peso de los impuestos locales.

¿Qué conclusión podemos sacar? 🤔

En resumen, el sistema tributario en Argentina entre 2019 y 2026 se tornó menos progresivo. Los que más ganan pagaron menos impuestos, mientras que los que tienen ingresos bajos vieron cómo sus cargas aumentaron. Esto refleja un cambio en la distribución de la carga fiscal que, en términos prácticos, puede afectar la igualdad y el poder de compra de muchas familias.