¿De qué va la historia? 🤔
En la ciudad de Mar del Plata se armó un quilombo en el mundo judicial por un reclamo que parece de película: un juez federal pide que le paguen más plata porque, en realidad, está trabajando sin un compañero en su tribunal, pero en lugar de quejarse en silencio, decidió ir a los tribunales para que le paguen por esa carga extra que, según él, le impusieron.
El fondo del conflicto 🎭
Todo empezó en la Cámara Federal de Mar del Plata, que antes tenía tres jueces, pero desde 2018 quedó con solo dos porque uno de ellos renunció tras ser acusado de proteger prostíbulos. Desde entonces, los dos jueces que quedaron, Alejandro Tazza y Eduardo Jiménez, vienen funcionando con solo dos miembros. Aunque un tribunal puede seguir funcionando con esa cantidad, en realidad, para resolver algunas causas y tomar decisiones, se necesita un tercer juez que dé el visto bueno en casos donde hay disidencias.
En esa misma sala, Tazza y Jiménez asumieron que, en realidad, estaban cubriendo la vacante del tercer juez gracias a una figura llamada «subrogancia». Es decir, se autoconcedieron el pago por ese lugar, y así cobraron durante varios años con el aval del Consejo de la Magistratura, que es el órgano que regula y administra los jueces en Argentina.
El cambio de reglas y la pelea por millones 💰
Pero en 2021, el Consejo de la Magistratura cambió de idea y dejó de aceptar esos pagos. Argumentó que no se podía pagar a un juez por hacer tareas que, en realidad, debería hacer otro magistrado o un conjuez, y que pagarle a Tazza por esa función sería pagar doble por una misma tarea. Además, aseguró que Tazza no estaba sobrecargado, ya que él y Jiménez resolvían los casos en la misma causa, por lo que no había un trabajo extra.
Este cambio de postura generó un conflicto legal. Tazza no estuvo de acuerdo, y en 2022 llevó su reclamo a la Justicia. Argumentó que la falta de un tercer juez le generaba un «recargo de tareas» y que, por eso, merecía que le pagaran lo que correspondía. La ley dice que si hay una vacante, otro juez del mismo tribunal debería cubrir la función, pero en Mar del Plata, solo hay una sala y no dos, así que el argumento del Consejo no le cerró del todo.
¿Y cuánto reclama? 💸
El monto que pide Tazza es enorme: casi 138 millones de pesos. ¿Por qué tanto? Porque el cálculo se basa en 16 meses en los que, según él, debería haber recibido esa suma por tareas adicionales. El Consejo de la Magistratura, por su parte, ya había rechazado en 2022 pagarle casi 10 millones de pesos por esos meses, pero el juez insistió y ahora la Justicia le dio la razón en una primera instancia.
¿Qué dice la Justicia? ⚖️
El juez en lo contencioso administrativo, Enrique Lavié Pico, ordenó que el Consejo le pague los dos meses de 2022 que había rechazado anteriormente. En su fallo, explicó que el reclamo de Tazza no es un pago extra arbitrario, sino que busca compensar la sobrecarga de trabajo que le significa tener que cubrir una vocalía vacante desde hace ocho años. Además, resaltó que el Estado ha ahorrado dinero al no cubrir esa vacante durante todo ese tiempo, y ahora, además, no le pagan a Tazza lo que le corresponde.
El magistrado también defendió que pagar solo a uno de los jueces por tareas que deberían hacer dos no tiene sentido. La ley establece que si hay una vacante, otro juez del mismo tribunal debe cubrir esa función, y en este caso, Tazza asumió responsabilidades adicionales y realizó tareas que, en su opinión, merecen un reconocimiento económico.
¿Y ahora qué sigue? 🔜
El Consejo de la Magistratura no está de acuerdo con esta decisión y seguramente apelerá para que la Cámara en lo Contencioso Administrativo revise el caso. La historia todavía no termina y podría llegar hasta la Corte Suprema, la última instancia en Argentina.
Lo que está en juego no solo es una suma de dinero, sino también cómo se interpretan las reglas que rigen el trabajo judicial y qué pasa cuando las vacantes generan cargas extras que, según algunos, deberían ser reconocidas con un pago adicional. La discusión sigue abierta y en tribunales, la silla vacía sigue siendo el centro del debate.




