¡Regresa en grande! 📺
Este lunes 1° de junio, a las 23, Sabrina Rojas y Tartu retomaron las cámaras en Pasó en América, un programa que ahora trae un formato renovado, nuevos integrantes y la misma apuesta por mezclar actualidad, humor, invitados y debate. Aunque en la pantalla el programa parece más fresco y dinámico, la historia detrás de Sabrina revela que su camino en la televisión también estuvo marcado por cambios y aprendizajes.
De actriz a conductora: un paso que la sorprendió 🎭➡️🎙️
La actriz se convirtió en una de las caras nuevas de la conducción televisiva en los últimos años. Antes, Sabrina observaba el medio desde el otro lado, pero ahora conquistó su lugar en la pantalla chica, reemplazando a Yanina Latorre en otros programas y ganando reconocimiento por su estilo cercano y auténtico. Su experiencia le permitió no solo estar frente a las cámaras, sino también entender lo que significa opinar sobre historias ajenas, lo cual no siempre fue fácil dada su vida personal que, en varias ocasiones, se convirtió en tema de conversación pública.
¿Qué significa volver a la TV para ella? 💡
Sabrina confiesa que su regreso a Pasó en América le entusiasma porque el equipo ya se siente como una familia. Lo que empezó como un proyecto corto, de apenas un par de meses, terminó convirtiéndose en una oportunidad para seguir creciendo y aportando a la programación del canal. Aunque el prime time está dominado por otros programas como Gran Hermano en Telefe y los shows de Guido Kaczka en El Trece, ella asegura que no compiten directamente con ellos. Para ella, el desafío es ofrecer algo sencillo y cercano, y por eso el horario de las 23 es perfecto, el original del programa.
¿Rating o calidad? La clave está en el equilibrio ⚖️
Al ser consultada sobre si se obsesiona con los números, Sabrina responde que no, pero que siempre le gusta tener un termómetro de cómo funciona su programa. La idea no es solo hacer rating, sino también ofrecer un contenido que conecte con la audiencia y que tenga sentido para ella. La conducción, dice, le permitió descubrir una faceta que antes no había explorado tanto: la de ser una figura de televisión que puede mantenerse en el medio y seguir creciendo.
Más mujeres en la TV: ¿cambio real? 👩🎤
En cuanto a la presencia femenina en los medios, Sabrina opina que no es un cambio radical, sino una evolución natural. Ella señala que con las nuevas generaciones aparecen nuevas caras, mientras que las figuras tradicionales, como Mirtha Legrand o Susana Giménez, ya tienen su espacio asegurado. La llegada de conductoras como Vero Lozano, Georgina Barbarossa y Wanda Nara refleja una renovación que, según ella, tiene lógica y aporta variedad al medio.
¿Seguir en la conducción o volver a actuar? 🎬
Para Sabrina, la conducción se convirtió en un objetivo que ahora quiere potenciar aún más. Aunque siempre pensó en seguir con el teatro, hoy siente que puede hacer ambas cosas y que tiene mucho para dar en la pantalla. La buena recepción del público y de los productores la motivan a seguir creciendo en este terreno, que le resulta más cercano y en el que se siente cómoda.
La exposición y los límites 🚧
Uno de los temas más delicados que Sabrina tocó en su charla con Clarín fue cómo maneja la exposición de su vida privada, especialmente en un momento en que su relación con Luciano Castro estuvo en el centro de la escena. La actriz confesó que, desde que empezó a formar parte del mundo de los espectáculos, se encontró opinando sobre su ex y sobre sus propias historias, algo que no siempre fue fácil.
Ella intenta poner límites claros y diferenciar lo que puede contar de su experiencia personal, de lo que no. Sabrina remarca que, aunque en muchas ocasiones le preguntan por temas delicados, ella sabe hasta dónde puede hablar y que, en general, prefiere no profundizar en ciertos aspectos para proteger su privacidad y la de su familia.
¿Se puede ser auténtico sin perder la privacidad? 🔑
Para ella, la clave está en ser genuina y tener autocontrol. Sabrina asegura que no tiene nada que ocultar y que eso le da una ventaja a la hora de responder. También aclara que no le gusta involucrarse en el chisme ni en las rumores, y que no es de las que levantan teléfonos para conseguir información sobre famosos. Lo suyo es el entretenimiento y el debate, pero sin cruzar límites personales.
¿Qué viene para ella? 🚀
Con ganas de seguir en la conducción y con un presente que parece prometedor, Sabrina siente que está en un buen momento profesional. Aunque no descarta volver a actuar en el futuro, hoy su foco está puesto en consolidarse como conductora y en seguir aprendiendo en este nuevo rol. La experiencia y el apoyo que recibe le dan confianza para seguir creciendo en la pantalla chica.
Así, Sabrina Rojas vuelve a la tele con un programa que promete seguir siendo cercano, divertido y sin perder el norte en medio de un mundo mediático cada vez más competitivo y expuesto.




