El sector del maíz quiere avanzar más rápido en la reducción de impuestos

El presidente de la Asociación de Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), Federico Zerboni, hizo un llamado claro: el recorte de las retenciones debe acelerarse y, más importante aún, quedar establecido por ley. Esto se dijo durante la apertura del Congreso Maizar 2026, donde también pidieron que las provincias y municipios hagan su parte en bajar la presión tributaria.

¿Por qué quieren que bajen las retenciones?

Las retenciones son impuestos que el Estado pone sobre las exportaciones de granos. Zerboni reconoció que el Gobierno ha avanzado con algunas medidas, como reducir en un par de puntos los impuestos sobre trigo y cebada, y diseñar un esquema gradual para el resto de los cultivos, incluido el del maíz. Pero el sector considera que ese proceso todavía es lento y que debería acelerarse.

El plan actual para el maíz propone rebajas trimestrales que terminarían en un año, con una reducción total de solo un punto porcentual. Sin embargo, desde Maizar creen que la velocidad debe aumentar para que las inversiones en el sector sean más seguras y predecibles. En palabras de Zerboni, no se puede seguir esperando a que pase el ciclo electoral para tomar decisiones a largo plazo. La incertidumbre, dicen, frena el crecimiento y el desarrollo del sector agrícola.

¿Y qué pasa con los impuestos locales?

El sector también pide que se logre un consenso fiscal entre Nación, provincias y municipios. ¿Por qué? Porque cada vez que el Gobierno baja las retenciones, algunos municipios y provincias compensan esa pérdida subiendo impuestos inmobiliarios rurales o tasas municipales. Y muchas veces, estos aumentos no corresponden a servicios reales que reciban los productores. Desde Maizar, advierten que esa práctica termina anulando los beneficios de las rebajas en las retenciones y no ayuda a crear un ambiente favorable para invertir.

¿Qué cosas buenas destaca el sector del gobierno?

A pesar de los reclamos, Zerboni resaltó algunos avances del Gobierno. Mencionó la unificación del tipo de cambio, el equilibrio fiscal, y la eliminación de cupos de exportación. También valoraron las medidas para facilitar la inversión, como los programas RIGI y RIMI, que buscan impulsar inversiones en el sector. Además, señalaron que reducir las trabas burocráticas es un paso en la dirección correcta para que la agroindustria sea más competitiva.

¿Qué más necesita el sector?

Desde Maizar insisten en que, además de estos avances, hay que acelerar y consolidar la reducción de la carga tributaria. La idea no es solo producir más granos, sino también transformar esa producción en productos con mayor valor agregado: carnes, lácteos, huevos, etanol y otros insumos industriales.

Para eso, el sector vuelve a pedir con fuerza una ley de biocombustibles, que consideran clave para ampliar la demanda interna de maíz y potenciar la industrialización. La meta sería aprovechar todo el potencial del maíz argentino y no quedarse solo en la producción de granos.

En resumen

El sector del maíz en Argentina busca cambios concretos y rápidos. Quieren que las retenciones bajen más y más rápido, que las provincias y municipios no compensen esas rebajas con aumentos impositivos, y que se avance en una ley que garantice estos beneficios por ley. Todo esto, para dar mayor previsibilidad, atraer inversiones y fortalecer toda la cadena productiva. La idea es que el país pueda aprovechar mejor su potencial agrícola y también industrial, y que esa transformación sea una realidad en el corto plazo.