Marco Trungelliti: El éxito tardío y su lucha contra el sistema 🎾✨
¿Alguna vez pensaste que a los 36 años un jugador de tenis podía estar viviendo su mejor momento? Pues, ese es el caso de Marco Trungelliti, un tenista argentino que, después de años de esfuerzo y dificultades, está logrando hitos que parecen de película.
Un ascenso inesperado en la cancha 🏆
En abril pasado, Trungelliti sorprendió a todos al llegar a la final en un torneo ATP en Marrakech. Por primera vez en su carrera, logró avanzar tan lejos en un torneo de élite. Aunque no pudo coronarse campeón, su papel fue tan destacado que le permitió subir 41 puestos en el ranking mundial, llegando a ubicarse en el puesto 76. Además, en Roland Garros, entró directo en el cuadro principal y consiguió su primera victoria en ese torneo en ocho años, un logro que no pasa desapercibido.
Su victoria en París, venciendo a Jacquet en sets seguidos, fue especialmente emotiva porque fue su primera victoria en el cuadro principal del Grand Slam desde 2018. La última vez que había logrado esto, había sido en Australia, en una edición en la que también superó la clasificación. Ahora, con un ranking en alza y con más experiencia, Trungelliti se muestra más maduro y con ganas de seguir escalando en el mundo del tenis.
El camino duro y las heridas abiertas 💔
Pero su historia no solo se trata de triunfos. Trungelliti pasó por momentos muy difíciles que marcaron su carrera y su vida. En 2019, hizo pública una denuncia que cambió su destino: reveló que había rechazado un intento de soborno de hasta 100 mil dólares para que se uniera a una red de amaño de partidos. Esta denuncia no solo lo dejó en el centro de una investigación, sino que también significó un golpe duro en su confianza y en la relación con el sistema del tenis.
Tras ese episodio, el argentino sintió que fue abandonado por las instituciones y que muchos de sus colegas, en especial los argentinos, le dieron la espalda por miedo o por no saber cómo ayudar. Como consecuencia, decidió mudarse a Andorra, donde vive con su mujer y su hijo, y se alejó casi por cinco años de su país. Solo en 2023 volvió a jugar en Argentina, participando en Challengers en Buenos Aires y Santa Fe, y en el Argentina Open, aunque sin poder avanzar mucho en esas competencias.
¿Por qué no quiere volver a Argentina? 🚷
Luego de su regreso, Trungelliti explicó que hoy prefiere no volver a vivir en Argentina. La situación del país y las experiencias pasadas hicieron que escogiera vivir en Andorra, donde se siente seguro y disfruta de una excelente calidad de vida. Aunque en el pasado tenía miedo de volver por la inseguridad y el clima social, ahora su decisión está más basada en cómo se siente en su día a día y en el respeto que recibe en su nuevo hogar.
El tenista también confesó que, aunque en un tiempo se sintió víctima de todo lo que le pasó, ahora está enfocado en seguir adelante. Sabe que todavía tiene mucho por hacer, tanto en lo deportivo como en lo personal. La idea de volver a jugar en Argentina todavía no está en sus planes, pero no la descarta por completo. Lo importante, dice, es que ha aprendido a valorar lo que tiene y a no dejarse dominar por los miedos.
Un jugador que desafía las expectativas 💪
A pesar de su edad, Trungelliti demuestra que en el tenis, como en la vida, nunca es tarde para lograr tus sueños. Su historia es un ejemplo de perseverancia, de cómo el esfuerzo y la mentalidad pueden superar obstáculos enormes. Hoy, vive un momento único, disfrutando cada victoria y cada paso que da en la cancha.
En una entrevista, el argentino afirmó que trabaja duro y que, a pesar de las lesiones, siente que puede seguir mejorando y escalando en el ranking. Para él, la clave está en la constancia y en tener un poco de suerte en el camino. Además, reconoció que las relaciones en el tenis son diferentes a otros deportes; en este mundo, la rivalidad y el respeto van de la mano, y no busca hacer amigos, sino mantener una buena relación con los que se cruzan en su camino.
¿El próximo desafío? Enfrentar a Karen Khachanov, uno de los jugadores más destacados del circuito, en la tercera ronda de Roland Garros. Y aunque todavía le queda mucho por recorrer, Trungelliti demuestra día a día que nunca hay que rendirse, sin importar la edad ni las dificultades.
Su historia sigue inspirando a quienes creen que los logros llegan solo a los jóvenes o a los que tienen todo a su favor. La realidad de Trungelliti es otra: un ejemplo claro de que la lucha y la pasión pueden romper cualquier barrera.




