El Congreso del PJ y la polémica por la candidatura de Cristina

En un escenario donde la interna del peronismo está más caliente que nunca, el Partido Justicialista (PJ) se reunió en su congreso en la sede de la calle Matheu, en Balvanera. La principal discusión giró en torno a si Cristina Kirchner podrá o no ser candidata en las próximas elecciones. Y la respuesta de algunos dirigentes fue clara: creen que la ex presidenta está proscripta y que, por eso, no podrá presentarse.

Uno de los que hizo fuerte esa afirmación fue Oscar Parrilli, un dirigente cercano a Cristina, quien llegó al encuentro asegurando que «va a ser un candidato trucho el que se presente el año que viene». ¿La razón? La prisión de Cristina, que para Parrilli, representa una especie de obstáculo en la democracia argentina. Él mismo pidió que la Corte Suprema anule el fallo en su contra, diciendo que la justicia argentina es «trucha» y que la democracia está incompleta.

En medio de estas declaraciones, Parrilli afirmó que Cristina Kirchner le gana a figuras como Javier Milei o Mauricio Macri en una eventual elección. «Cuando empezamos con la consigna ‘Perón vuelve’, nadie pensaba que Perón regresaría. Pero Cristina le gana a todos», cerró, dejando en claro que para muchos en el kirchnerismo, ella sigue siendo la figura central del debate electoral.

El Congreso: debates y decisiones clave

El encuentro, presidido por Gildo Insfrán, contó con la participación virtual de varios dirigentes. Entre los temas principales, se discutió la aprobación del balance del partido —una formalidad para evitar intentos de intervención— y los conflictos en los PJ de provincias como Salta y Jujuy. Para estos distritos, se designaron como «normalizadores» a Teresa García y Máximo Rodríguez.

Uno de los momentos más destacados fue cuando José Mayans, vicepresidente del PJ, expresó que Cristina Kirchner, a pesar de su situación judicial, podría haber sido la candidata en las elecciones pasadas si no hubiera sido proscripta. Además, comparó su situación con la de Milei y el jefe de Gabinete, sugiriendo que también deberían estar presos por otros hechos relacionados con la administración pública.

Por su parte, Teresa García, secretaria general del PJ, se quejó de las condiciones de su prisión domiciliaria en Constitución, reclamando un trato más justo. En la misma línea, Fernanda Raverta, ex titular de la ANSeS, reforzó la postura en defensa de Cristina, que sigue enfrentando restricciones en su libertad.

Unidad y debates internos en el peronismo

En el cierre del congreso, la mayoría de los dirigentes coincidieron en que, en esta etapa, lo más importante es mantener la interna abierta y permitir que todos los que quieran presentarse hagan una interna. La idea es que, aunque algunos saquen pocos votos, todos tengan la posibilidad de competir y definir quién será el candidato.

Desde el sector que apoya a Cristina, hay un fuerte respaldo: la mayoría de los congresales y miembros del consejo directivo están alineados con ella. Sin embargo, la tensión creció cuando el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, intentó disputar la conducción del PJ, lo que generó que Kicillof se mantuviera al margen y la ruptura con Cristina se hiciera más evidente.

El futuro del peronismo y la pelea por la candidatura

Fuera del congreso, en los pasillos, algunos dirigentes comentaron que están trabajando para acercar a Axel Kicillof a los gobernadores provinciales y organizar un encuentro que aún está en planificación. La idea es fortalecer esa figura como posible candidato, aunque admiten que llevará tiempo.

A solo unos días de cumplirse un año desde la condena en la causa Vialidad contra Cristina, diferentes sectores del peronismo preparan actividades para reclamar su libertad. La más importante será una concentración en Parque Lezama, el 20 de junio, en conmemoración del Día de la Bandera.

La presión del kirchnerismo en la calle

La tensión no se quedó solo en la política formal. La semana pasada, militantes kirchneristas interrumpieron dos veces el discurso de Kicillof durante un acto en La Plata, en una muestra clara de que la pelea por mantener a Cristina en el centro del escenario sigue muy vigente.

Mientras tanto, en el PJ reconocen que la unidad todavía es un desafío, pero insisten en que la estrategia es mantener abiertas las candidaturas y que la interna sea la forma de definir quién será el próximo rostro del peronismo en las urnas.