El misterio que no se vio en la cancha: ¿Una universidad o un negocio encubierto? 🤔

En Argentina, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) anunció con bombo y platillo la creación de una institución llamada UnAFA, presentada como una universidad dedicada a formar y proyectar el fútbol argentino en el mundo. Sin embargo, los registros oficiales y la documentación legal revelan que esa historia no es tan simple, y mucho menos transparente.

La verdadera propiedad de la marca: ¿quién controla UnAFA? 🕵️‍♂️

Lo que parece ser una iniciativa académica en realidad tiene dueños muy particulares. La marca UnAFA, según registros en Argentina, Estados Unidos y Uruguay, pertenece a una sociedad llamada Worldwide Sport Education LLC. Esta empresa, a su vez, está en manos de Javier Horacio Faroni y su esposa, Erica Gabriela Gillette.

¿Qué significa esto? Que la UnAFA no sería una extensión oficial de la AFA, sino una marca explotada por intereses comerciales ajenos a la estructura del fútbol nacional. En otras palabras, el prestigio de la historia del fútbol argentino sería usado para validar un negocio privado, donde el proyecto académico queda en segundo plano.

El negocio detrás del fútbol: ¿un negocio millonario? 💰

Faroni no es un desconocido en el mundo del fútbol y los negocios. Está vinculado a Claudio «Chiqui» Tapia y Pablo Toviggino, quienes manejan una empresa llamada TourProdEnter. Esta compañía se encarga de administrar los cobros que la AFA recibe por la Selección Argentina en el exterior y se queda con aproximadamente el 30% de todos los ingresos generados, un negocio bajo investigación judicial.

Además, Faroni tiene un historial de comprar propiedades y realizar pagos en torno a sus negocios vinculados a la AFA, incluyendo la gestión de entradas para partidos y otros servicios relacionados con la Selección.

El inicio del proyecto y la polémica 💥

El 27 de octubre de 2025, en una asamblea en el predio de Lionel Messi en Ezeiza, la misma dirigencia de la AFA anunció oficialmente la creación de UnAFA, que prometía ser una universidad para formar a los protagonistas del fútbol argentino: jugadores, técnicos, árbitros y dirigentes. La sede principal sería en la calle Rodríguez Peña, en Buenos Aires, y también realizarían eventos en Ezeiza.

Pero, ¿qué había pasado antes? El 8 de octubre, casi dos semanas antes, la sociedad Worldwide Sport Education LLC ya había registrado la marca UnAFA en Argentina, en Estados Unidos y en Uruguay. Esto indica que ya tenían en mente explotar esa marca mucho antes de que la AFA lo hiciera público.

¿Un negocio legal o un bluff? ⚖️

La situación se complicó aún más en diciembre. La Subsecretaría de Políticas Universitarias notificó a la AFA que no podía usar el nombre «universidad» ni ofrecer carreras sin la autorización correspondiente. La institución respondió que solo operaba como un centro de estudios y que las referencias a una universidad eran solo en un sentido «futuro» y condicionado a futuras aprobaciones.

Mientras tanto, el sitio web de UnAFA fue dado de baja y la institución empezó a aclarar que solo ofrecería diplomaturas y cursos, no títulos oficiales. Sin embargo, en redes y videos oficiales, aún se promocionaba como una universidad con una oferta académica completa para 2026.

¿Qué pasa en Estados Unidos? 🌎

El registro de la marca en EE.UU. sigue en marcha. La solicitud fue publicada en la gaceta oficial estadounidense en abril de 2026, y si no hay oposición en 30 días, la marca será oficialmente de Faroni y Gillette. Esto le daría control total sobre la marca UnAFA en ese país, donde también ofrecen servicios relacionados con educación, eventos culturales y deportivos.

¿Para qué sirve todo esto? 🤷‍♂️

Fuentes cercanas a Faroni sugieren que el empresario, que también fue diputado provincial, podría estar usando esta estructura para lavar dinero, aprovechando el prestigio del fútbol y la educación como fachada. La compra de propiedades y la gestión de negocios relacionados con la AFA parecen confirmar esa hipótesis.

El relato oficial vs. la realidad 💬

La AFA afirmó que UnAFA solo funciona como un centro de estudios y que todas las referencias a una universidad son solo proyecto. Sin embargo, en la práctica, la marca y la promoción oficial muestran otra realidad, usando el nombre y la imagen del fútbol argentino para impulsar un negocio privado.

¿Qué sigue? 🔜

El proceso de registro en EE.UU. sigue en curso, y si no hay obstáculos, Faroni y Gillette serán los dueños de la marca UnAFA en ese país. Mientras tanto, en Argentina, la polémica continúa y las autoridades siguen vigilando para que se cumpla con la normativa educativa.

Este caso muestra que, en el mundo del fútbol y los negocios, las apariencias a veces esconden intereses mucho más oscuros. La historia de UnAFA nos invita a preguntar quién realmente se beneficia detrás de las promesas y las apariencias.