Un viernes complicado para el presidente de la AFA
Claudio «Chiqui» Tapia, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, vivió un día con altibajos en el mundo judicial. Mientras enfrentaba tres derrotas en diferentes causas, también recibió una buena noticia que puede cambiar su suerte. La causa que más impacto tenía relacionada con una denuncia por presunta retención ilegal de impuestos y lavado de dinero, tuvo un giro importante a su favor.
¿De qué se trataba la denuncia?
Todo empezó en 2021, cuando se acusó a Tapia y a sus hijos, Matías e Iván, de haber pagado una indemnización excesiva a una empresa israelí. La historia se remonta a 2018, cuando la selección argentina iba a jugar un amistoso en Jerusalén contra la selección de Israel. Sin embargo, el partido fue suspendido por protestas palestinas y amenazas de terrorismo, lo que generó un problema económico para la AFA, que había acordado el evento.
La denuncia afirmaba que, en medio de esa situación, la AFA pagó un resarcimiento que triplicó lo que originalmente se había pactado, lo cual, según los denunciantes, sería una irregularidad. Además, se señalaba que Tapia habría tenido un incremento patrimonial notable, comprando inmuebles en un country y gastando en fiestas costosas, como una en un hotel de lujo en Cardales.
¿Qué pasó en la justicia?
Desde el inicio, la causa generó mucha polémica. La denuncia apuntaba a un posible lavado de dinero, ya que se consideraba que esos gastos y compras podrían esconder la adquisición de dinero ilícito. El fiscal federal Sebastián Bringas consideró que el pago irregular era una forma de defraudar a la AFA y, además, un posible lavado de dinero.
El proceso judicial incluyó allanamientos y varias investigaciones patrimoniales. La justicia pidió información a diferentes instituciones, como la AFIP, bancos, registros de propiedades y informes de inteligencia financiera. Todo esto sirvió para analizar si los ingresos de Tapia, que provienen de su cargo en la Conmebol y en la AFA, justificaban sus gastos y compras.
El giro que cambió todo
Luego de revisar toda la documentación, los investigadores concluyeron que los ingresos de Tapia y sus hijos, sumados a un préstamo hipotecario, alcanzaban para justificar la compra de inmuebles y autos, como los BMW que tenían en su patrimonio. Por eso, el juez a cargo del caso, Juan Galván Greenway, decidió sobreseer parcialmente a Tapia y a sus hijos en la causa por lavado de activos.
El juez también archivó la denuncia por administración infiel, que había sido uno de los puntos principales. Para ello, explicó que esa acusación requiere analizar muchos actos durante un largo período, y en este caso, no se encontró evidencia suficiente para considerarlo un delito.
¿Y qué pasa con el contrato en Israel?
Otra parte de la denuncia se basaba en la rescisión del partido en Jerusalén. Pero el juez aclaró que esa decisión fue un hecho puntual, que no implicaba delito. La cancelación del encuentro se justificó por motivos de seguridad, por las amenazas y conflictos regionales, y la AFA actuó de manera razonable y prudente, sin que eso signifique una conducta delictiva.
¿Qué significa esto para Tapia?
El fallo del juez implica que, por ahora, no hay pruebas suficientes para acusar a Tapia de lavado de dinero o administración fraudulenta. La investigación patrimonial no encontró indicios de maniobras ilegales, y la causa fue archivada en ese aspecto. Sin embargo, el proceso dejó en evidencia la complejidad de los casos judiciales vinculados a figuras públicas y sus finanzas.
En definitiva, aunque Tapia atravesó un «viernes negro» con varias derrotas en la justicia, la buena noticia llegó con el sobreseimiento en la causa por lavado. Solo queda esperar cómo sigue esta historia y qué otros detalles saldrán a la luz en el futuro.
¿Qué aprendemos de esto?
Este caso muestra cómo la justicia puede tomar tiempo para esclarecer hechos y que, en muchas ocasiones, las acusaciones no terminan confirmándose. También resalta la importancia de revisar cuidadosamente las finanzas y las decisiones en el mundo del fútbol y la política deportiva.
Por ahora, Chiqui Tapia puede respirar un poco más tranquilo, aunque la investigación aún continúa en otros aspectos. La historia sigue abierta y en desarrollo, como en el fútbol, donde todo puede cambiar en un solo partido.




