¡El Gobierno logró un superávit fiscal que superó las metas! 🚀
En los primeros tres meses del año, las finanzas del Estado mostraron un resultado más que positivo. El superávit fiscal primario —o sea, los ingresos menos los gastos, sin contar los intereses— fue de aproximadamente 5,7 billones de pesos. ¿Por qué esto es importante? Porque superó en mucho la meta que habían acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que era de 4,2 billones, superando en 1,5 billones esa cifra.
¿Cómo lograron este resultado? 💡
El secreto estuvo en algunas jugadas clave: por un lado, ingresaron dinero extra gracias a privatizaciones, y por otro, el Gobierno controló los pagos de subsidios en áreas importantes. En concreto, en enero se registró un ingreso extraordinario de 3,1 billones, impulsado principalmente por las rentas provenientes de la privatización de la represa del Comahue, que aportó unos 2 billones de pesos.
En febrero y marzo, los ingresos extraordinarios continuaron aunque en menor medida, alcanzando los 1,4 y 930 millones de pesos respectivamente. Es decir, la mayor parte de ese dinero adicional vino de la venta de activos estatales y fondos relacionados, como el Fondo de Garantía de Sustentabilidad.
¿Qué pasó con los gastos? 🛑
Mientras tanto, el Gobierno ajustó algunos gastos para mantener el equilibrio. El gasto primario, en general, bajó un 5% en términos reales en ese período. Sin embargo, algunos rubros subieron, como los subsidios a la energía (que aumentaron un 86,5%), las transferencias a las universidades (subieron un 30,8%) y las transferencias a las provincias (un 22,3%).
El aumento en los subsidios a la energía fue una estrategia del Gobierno para evitar que las subas en los costos de producción se trasladen a las tarifas, lo que podría haber empujado aún más la inflación. Además, las jubilaciones y pensiones también tuvieron un aumento del 2,2%, siendo un gasto que representa casi la mitad del gasto primario total.
Por otro lado, otros gastos disminuyeron mucho: los subsidios a otras funciones cayeron un 95,1%, las transferencias corrientes a provincias bajaron un 37,3%, y los subsidios al transporte bajaron un 31,2%.
¿Qué pasa con el superávit? 📉
El análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) muestra que, en comparación con el mismo período del año pasado, el superávit de este año bajó un 5,4% en pesos constantes, llegando a los 5,7 billones. Si excluimos los ingresos extraordinarios por privatizaciones, el superávit sería de unos 4,6 billones, lo que representa una caída real del 23,7% respecto a 2025.
¿Qué significa esto? 🤔
Según analistas del Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC), en marzo el gasto primario se ajustó casi en la misma proporción que los ingresos. La caída fue del 5,8% en términos reales, y esto refleja una estrategia fiscal que busca mantener el equilibrio, ajustando gastos a los ingresos disponibles.
Pero advierten que no hay un impulso para estimular la economía, sino más bien un ajuste que sigue una tendencia procíclica, es decir, que refuerza la desaceleración en lugar de incentivarla.
Resumen: ¿es positivo o negativo?
Por un lado, es positivo que el Gobierno haya podido superar la meta fiscal y mostrar un superávit en los primeros meses del año. Pero, por otro, la fuerte dependencia de ingresos extraordinarios y el ajuste fiscal que se está llevando adelante generan dudas sobre la sostenibilidad a largo plazo.
En definitiva, el primer trimestre dejó una imagen de un Estado que está cuidando sus cuentas, aunque también muestra que todavía hay desafíos importantes para mantener ese equilibrio sin depender tanto de ventas de activos o medidas temporales.




